Capitán
Sarmiento. La casa de Pablo Langioni,
sobre calle Entre Ríos, estuvo entre las viviendas objeto de robo en los
últimos días, y su propietario comentó acerca de lo sucedido. Los ladrones
actuaron en el lapso de una hora en que no se encontraba ninguno de los
integrantes de la familia, ingresando a la vivienda por el patio trasero,
lindante con la plaza ubicada en Italia y Entre Ríos.
“De ahí saltaron al patio de mi casa y
entraron por una ventana de la habitación de los chicos; esa plaza está muy
oscura, es una boca de lobo, a la noche
es un hervidero de gente que se junta”, relata Langioni. De algún modo, pudo
haber sido peor, “no sé si porque llegué
justo o porque andaban a pie, pero dentro de todo no fue tanto; solo se
llevaron la Play de los chicos y dos cámaras de fotos”. Aun así, “todo cuesta, uno trabaja para
tener algo y que se lo lleven genera impotencia; encontrar todo revuelto, ver
que entraron en tu habitación y te estuvieron revisando; la verdad que es un
trago muy amargo”.
No
se trata solo de pérdida material, “los chicos quedan con miedo, no se
pueden dormir, anoche tuvimos que dormir todos en la misma
habitación; que pase esto en Sarmiento, que era una ciudad tranquila, da mucha
bronca; ahora hay que vivir encerrado, poniendo rejas, salís y siempre te
enterás de algún robo”.
Asentada
la denuncia e intervenido los peritos para levantar huellas, desearía que se
llegara a algún resultado, “al que le corresponda, intendente, policía o los
concejales, que alguien haga algo; sabemos que son siempre los mismos y no pasa
nada”. De algún modo, rescata algo positivo, “gracias
a Dios no los encontramos adentro, sino no sé qué hubiera pasado; ahora hay que
seguir adelante”.
