No se pudo establecer que intentaran un hecho delictivo
San Antonio de Areco. Una
situación que no pudo enmarcarse en ningún tipo de hecho concreto, preocupó a
una familia de la calle Marconato, entre Petrilli y De los Begaríes, frente al
barrio 23 de Octubre. Dos hombres aparentemente jóvenes, en un auto VW,
rondaron la casa, lo que provocó el
llamado a la policía de parte de estos vecinos, pero los efectivos policiales
no pudieron dar con las personas sospechosas.
Andrea Gonzáles de Nievas y su hija
de 15 años fueron las que padecieron esta confusa situación, que no pudieron
definir pero que no les resultó normal. Estaban abriendo su negocio cuando pasó
por el lugar un VW, aparentemente un Bora, de color gris topo, con dos hombres
que al pasar gritaron algo hacia donde estaban ellas, actitud que desestimaron.
En el momento en que la joven volvió a salir para sacar un cartel a la calle,
observó que el auto se había detenido a unos 20 metros de la casa, y según relató Jorgelina Gonzáles, su tía y
vecina, uno de los ocupantes del auto le dice al otro: “dale, dale, agarrala”,
frase que luego Andrea corrigió ya que solo habría gritado “Dale, dale”. La
joven imaginó que intentaban asaltar el local e ingresó para avisarle a su
madre.
Jorgelina, que fue la primera en
contar la historia, explicó que al asomarse su hermana para corroborar lo que
su hija le decía, ya no vio el auto, y oculto detrás de una columna de luz vio
asomarse a uno de los dos hombres, que avanzó hacia ella, Andrea decidió acudir
por ayuda a la casa de Jorgelina, y en ese momento el sospechoso se alejó, como
si la hubiera confundido en primer lugar con su hija y al notar su error
decidiera retirarse, para detenerse en la esquina y continuar observando, y finalmente
desaparecer al doblar hacia el cementerio.
El encapuchado siguió mirando
Según manifestó Jorgelina, al salir
a la calle, ante lo dicho por su hermana, pueden observar una vez más a la
misma persona, con una capucha puesta, otra vez parado en la esquina vigilando
hacia la casa de Andrea, “vi que tenía barbita”, describe Jorgelina, quien en
ese momento llama a la policía. Antes de la llegada de los efectivos policiales
el joven se aleja nuevamente, se detiene en la mitad de la cuadra otra vez
observando, para luego continuar y desaparecer al doblar la esquina. .
A la llegada de los patrulleros, que
según cuenta Jorgelina estuvieron en el lugar apenas transcurridos unos 10
minutos desde el llamado, no había rastros de los hombres ni del auto. Imagina
que el acceso rápido desde ese lugar hacia las rutas 8 y 41, podría haber
facilitado la huida, aunque confía en que las cámaras de la zona podrían ayudar
a ubicarlos.
Andrea confirmó el relato de su
hermana, salvo que la palabra “agarrala”, que no habría existido.
Acusación de amarillismo
Si bien lo relatado no alcanza para
definir las intenciones de estos hombres, llama la atención la actitud del
secretario de Justicia y Seguridad, Martín Lobos, hacia este Semanario, ya que
insistentemente señaló que nada sucedió, y que darle trascendencia a la
información era generar psicosis entre la población y actuar como un medio
amarillista. Incluso pidió la asistencia a la Comisaría para escuchar cómo
Andrea de Nievas supuestamente desmentiría lo sucedido. Andrea en realidad
confirmó a este Semanario los dichos de su hermana.
Desde PRIMERA FILA se considera que
informar lo que sucede en la localidad no es un acto amarillista. La
preocupación de las vecinas existió, la policía acudió con un patrullero ante
el llamado, lo sucedido podría o no ser un intento de hecho delictivo. Por otro
lado resulta contradictorio que las autoridades pretendan hacer como que nada
sucedió, cuando insistentemente la policía y también desde esa Secretaría que
comanda Lobos, que la población llame ante cualquier duda que tenga, ya que aun
cuando la sospecha no tenga ningún asidero, en muchos casos ayuda a prevenir un
delito o a encontrar al autor de un hecho, en ese sentido incluso se distribuyeron
calcos con los números a los que el ciudadano debe llamar.
No se comprende por qué desde la Secretaría de Seguridad ahora se intenta minimizar u ocultar lo
sucedido, como si la preocupación mayor fuera no arruinar la imagen de la Gestión -que en realidad trabaja en favor de la seguridad, en ese
sentido por ejemplo se instalaron cámaras de video para monitorear las calles
ante posibles hechos delictivos-. Las autoridades deben alentar a los
ciudadanos a que estén alertas ante cualquier situación y colaboren
responsablemente denunciando, lo resulta beneficio para todos. Loss medios de
comunicación debemos dar a conocer los hechos en su justa medida, intentando
reflejar lo que sucede y favorecer la prevención. De Psicosis, se puede hablar
en otro momento, circunstancia y ámbito. Zapatero a sus zapatos.
Daniel Ford
.jpg)