Qué fue de la vida de…
San Antonio de Areco.
Emilio Héctor Cammarota (54), jugador de fútbol, integrante de comisiones de
clubes locales, militante justicialista que cumplió funciones como director de
Personal en tres Administraciones municipales, está en este momento alejado de
toda actividad mientras se recupera de una grave enfermedad, con la que está
batallando y venciendo, muy probablemente gracias a su garra, a su postura en
la vida.
Emilio recuerda que comenzó a jugar
al fútbol desde muy chico, aunque también jugó handball, “pero no tenía mucha
proyección ese deporte en Areco”. En fútbol integró los clubes Rivadavia, San
Patricio, River y Unidos en Areco y la Selección local. En Carmen de Areco fue parte de Club Jorge Newbery y
Deportivo Comercio. Dejó esta actividad a los 36 años, “después nunca más, ni
un amistoso”. Su última incursión en este deporte fue como técnico de Unidos en
el año 1999, “salimos subcampeones. Me agarró un infarto ese año y dejé, no estaba
para seguir renegando”.
Su actividad social lo ha ligado al
Club de Pescadores desde hace 12 años, donde nunca quiso aceptar la
presidencia, “hay que dedicarle demasiado tiempo y yo no lo tenía”. Es
presidente de la comisión normalizadota del Club Unidos, hasta que llegue la
resolución desde Jurídica, que permita realizar una asamblea para que surja una
comisión nueva.
En política, su accionar lo llevó a
ocupar una banca por el Justicialismo durante el gobierno de Sorchilli,
“participé en 1995” ,
recuerda, era primer suplente y debió asumir ante el corrimiento de quienes lo
precedían en la lista de concejales. Compartió banca con Horacio Viganego,
Daniel Terza, Graciela Vélez, Teresa Amoroso e Ismael Casco. Fue su única
participación en una lista, después de eso siguió trabajando en política pero
“desde afuera”.
10 años en Personal
Fue funcionario municipal por 10
años en Gestiones no peronistas, recuerda cómo es que se dieron las cosas para
que así sucediera, “en el Gobierno radical de José Cames lo fueron a buscar a
Viganego porque venía mal la Municipalidad , él me llamó a mí para que le diera una mano, yo no quería
saber nada, pero me lo pidió Horacio, palabra mayor en política”, después de
culminar 2 años en la Administración Cames ,
continuó como director de Personal pero en la Administración de Eduardo Jordán y luego en la de Estela Lennon.
“Nunca mentí en política”
“No hubo ningún Director de Personal que haya
durado 10 años, quizás fue por mi carácter, soy idóneo, sabía lo que hacía.
Desarrollé mi trabajo de la mejor manera posible”, reconoce Emilio, “nunca
mentí en política, no te lleva a nada. Nunca oculté lo que cobré, ni la
cantidad de gente que trabajaba en el Municipio, lo que era público era
público. La Municipalidad es un ente público, los ciudadanos de Areco somos los dueños
del pueblo, cualquier ciudadano tiene derecho a saber cuánto gana cada uno, hoy
ni sé cuánta gente hay”. Si las voces que señalan la existencia de mil
empleados es real, considera que es “demasiado para un municipio como el de
Areco, no sé cómo se manejarán las finanzas, porque no era fácil en su
momento”.
Menos reclamos
Nota una gran diferencia con el
accionar gremial local en este momento, mientras estuvo en la Dirección de Personal notaba en esas entidades “otro espíritu de
lucha”, y si bien no es partidario de los paros, “tampoco me asustaban”,
considera lógico el reclamo del trabajador por sus derechos, “como cobrar en
tiempo y forma”. Nota una diferencia en
lo “combativos” que solían ser, ante cuestiones que hoy se repiten y que no
generan la misma actitud entre los delegados. Entre los rumores que le llegan
menciona, “hoy dicen que hay quienes cobran más de horas extras que de sueldo,
eso es ilegal”. También se extraña de que haya bajado tanto la frecuencia de los
controles del Tribunal de Cuentas, “venían cada 10 días a más tardar, ahora no
escucho que vengan”.
Dar pelea
Emilio, que trabaja en la empresa
Tannerco desde principios del año anterior, está de licencia ante la aparición
de un mieloma múltiple en su médula, cuyo diagnóstico tardó aproximadamente dos
meses. Pero su actitud y su constitución física le han ayudado mucho, tanto que
luego de los tratamientos correspondientes, el último estudio del mes de mayo
ya no mostró células cancerígenas. Ahora está a punto de enfrentar un
autotrasplante que lo obligará a estar un mes internado para que esté aislado,
como medida de seguridad. Agradece profundamente la consideración de sus
empleadores, que le han facilitado su recuperación asegurándole su lugar en la
empresa.
Su meta primera en este momento es
la recuperación total y el regreso a su trabajo. Su espíritu de luchador le
está permitiendo transitar en forma positiva esta prueba que le presentó la
vida.
