La recientemente organizada entidad proyecta distintas
actividades
San Antonio de Areco.
Integrantes de la colectividad croata de la localidad han conformado la Asociación Croata de
Areco, una entidad que los nuclea con el objetivo de conservar sus raíces
históricas y culturales. Comenzaron con clases para aprender el idioma, las que
son abiertas para todo aquel vecino interesado en sumarse.
Susana Cvitanich, presidenta de la
recientemente conformada comisión, recordó que comenzaron a organizarse como
grupo el 8 de septiembre pasado, cuando se hizo la presentación del libro Los croatas de la Argentina , de Carmen Verlichak, momento en que esta autora estuvo en
Areco, allí se congregaron unas noventa y cinco personas de la colectividad
local y a partir de ese momento mantuvieron reuniones con continuidad.
Sus encuentros se hacían en el local
del Sindicato de Luz y Fuerza –que les cedía el espacio-, tomaron contacto con
la colectividad de Rosario, y así fueron dando forma a la Asociación que concretaron el pasado 5 de julio y que está compuesta,
además de Cvitanich por Matilde Kolumbic como vicepresidenta; Felipe
Trojavchich, secretario; José Emilio Cvitanich, tesorero; Natalio Elías
Antonijevic, protesorero; Mercedes Suppicich, Franco Machin, Valentina
Milicich, Rocío Garattoni, vocales; Ana
María Milicich, Daniel Zaranich y Dora Milicich, vocales suplentes; Gabriela
Trojavcich, Mercedes Eterovich y Mónica Marinkovic, revisoras de cuentas
En este momento ofrecen clases del
idioma croata en el Centro de Jubilados cada viernes desde las 13 horas, y
Cvitanich agradece el préstamo del espacio. Las clases son gratuitas, solo
aportan al profesor que viene de Pergamino, Felipe Covic, el viático y su
almuerzo, ya que no les cobra por el dictado de las clases.
En proyecto tienen realizar
actividades que permitan además conservar tradiciones de sus antepasados, con
ese objetivo contratarán para alguna de las actividades que planean ofrecer
durante este año, al Conjunto Jorgovan que desde hace 60 años y con distintos
integrantes, recrea música y baile tradicionales. La tarea más cercana es la
participación en la próxima Fiesta de las Colectividades local, el 8 de septiembre,
donde tendrán un stand con comidas típicas, elaboradas por las “abuelas”.
Esperan sumar socios, y ampliar
estas actividades. Les gustaría hacer un relevamiento de la colectividad local,
organizar cenas donde se pueda disfrutar de danzas y música tradicional y continuar con el aprendizaje del idioma.
Hacen hincapié en que las actividades son abiertas a toda la comunidad que esté
interesada en compartirlas.
Historias conmovedoras
Los encuentros del grupo incluyen
además el relato de historias, algo que resulta sumamente interesante y conmovedor,
ya sea la mención de los inicios de sus antepasados en estas tierras, como los
reencuentros con sus familiares y la “vieja casa” de quienes viajan a Croacia.
“Algunos han encontrado las casas de sus abuelos, es emocionante escucharlos”.
Las experiencias de quienes llegaron
a la
Argentina fueron similares,
las historias rondan el tema de la búsqueda de nuevas tierras a donde poder
trasladarse escapando de la guerra y del hambre, “se han venido hermanos
chiquitos, como el caso de mi abuelo, de 14 y 16 años. Mi abuelo vino primero y
después mandó a llamar a su novia, mi abuela, quien vino con un hermano.
Estuvieron en el Hotel de los Inmigrantes y al mes se casó con mi abuelo que
vivía en el campo. Se dedicaron en seguida a la tierra. Allá era todo piedra,
me decía mi abuela, acá clavaban la pala y no se acaba nunca la tierra, hacían
quintas fabulosas, trabajaron la tierra desde el primer momento, traían
conocimientos sobre eso”, ejemplificó Susana con parte de su historia.