Alcohólicos Anónimos. Un espacio donde lograr el sostén
necesario
San Antonio de Areco.
“Alcohólicos Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su
mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y
ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo”, así se define esta entidad que
tiene una sede en la localidad, donde muchas personas encuentran un sostén para
lograr mantenerse fuera del alcohol, y así recuperar su vida. Uno de los
integrantes de esta sede se refirió al funcionamiento del lugar, al sostén que
brindan y a los logros que pueden alcanzar aquellos que padecen esta tremenda
enfermedad.
Este miembro de AA, señala que por
primera vez están llegando mujeres al grupo, si bien siempre participaron
algunas, en estos tiempos el número se ha incrementado y cuentan con alrededor
de quince, “el alcoholismo no es solo una enfermedad de hombres”. Y para dar
más detalles de esta enfermedad continuó, “es mortal, te volvés loco, sos
asesino o te matan a vos. Es una vida completamente distinta a la del resto de
las personas.
Manifestó que el perfil del
alcohólico muestra un enorme complejo de inferioridad, “se siente peor que
todos. Para poder actuar como las personas normales, tiene que tomar alcohol”.
“La enfermedad está en la cabeza”
Explicó que la situación se inicia
en la juventud, muchas veces se trata de personas tímidas que no se atreven a
interactuar, salvo bajo el efecto del alcohol, pero “cada vez hace falta más
alcohol para lograr ese coraje. Yo salía contento con unos cuantos whiskies
encima, después esa cantidad ya no me alcanzaba y me tomaba media botella.
Después terminé donde termina el alcohólico, en los boliches. Son siempre los
mismos, ni siquiera se conocen, a veces
pueden llegar a pelearse, pero están acompañados, no toman solos, cada cual
tiene su mundo de fantasía, la enfermedad está en la cabeza, lo está manejando.
Puede que esté 3 horas en un boliche con otros tipos y no se hablan porque cada
cual está en su mundo”.
Muchos afirman ser tomadores de fin
de semana solamente, pero para este integrante de AA, ese es solo el comienzo,
inexorablemente ese tomador de fin de semana necesitará tomar durante la
semana, “se inventan asados con amigos donde se tome, van en busca del
alcohol”.
Un lugar donde sostenerse
Quien busque ayuda en AA la va a
recibir, “se la damos nosotros con nuestra sobriedad, la que ganamos acá”. Y
fue en ese lugar donde “aprendí a vivir como una persona normal, a no tener más
miedos, vergüenza. Eso se aprende acá”, y para quienes no quieren afrontar el
hecho de que se los vea en AA, este hombre señala, “más vergüenza es andar
borracho por las calles o pegarle a la esposa”.
No es la entidad la que se acerca a
estos enfermos sino que funciona en forma opuesta, es el alcohólico el que debe
recurrir a ella, “a pedir ayuda. Es un momento en que ha recapacitado. Dios le
dio un pedazo de luz para que vaya al grupo”.
En esos encuentros cada uno habla 5
o 10 minutos, depende el número de personas presentes, “yo largo mis miedos, el
otro los suyos. Debatimos. Surgen sugerencias”. Por supuesto que no se trata de
algo mágico, muchos recaen y vuelven a tomar, pero es el grupo el que
nuevamente puede aportar el sostén. “Si contás lo que te está pasando, que te
emborrachás y te sentís mal, a mí me va a hacer bien escuchar eso”, manifiesta.
Allí logran ver el dolor y valorar la sobriedad.
Prejuicios
Reconoce que en las pequeñas
localidades existe una resistencia a acudir a AA, “hay muchos prejuicios,
tienen miedo de ser señalados y se están destruyendo, si fueran al grupo por lo
menos sería posible una salida”.
Subraya que salir del alcoholismo
implica una lucha diaria y continua, “tengo que estar todos los días en AA para
poder mantenerme sobrio, para poder disfrutar de la libertad que tengo ahora de
andar sobrio por la calle”.
Las reuniones se realizan en el
edificio de El Vasquito, General Paz entre Arellano y Alsina, martes, jueves y
sábados de 20 a 21.30. También
funciona allí Al-Anon, un grupo para familiares y amigos de alcohólicos.
También acuden a Capitán Sarmiento para dar apoyo a un grupo de esa localidad.
