1976 - 04 de julio - 2013 / Recuerdo y
homenaje
San Antonio de Areco. Se realizó el homenaje tradicional a los Mártires
Palotinos asesinados durante la última dictadura cívico-militar, con motivo de
cumplirse 37 años de aquel fatídico 4 de julio de 1976. En aquella fecha
perdieron la vida los sacerdotes Alfredo Leaden, Pedro Eduardo Duffau, y
Alfredo José Kelly, y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio José
Barletti, este último oriundo de nuestra ciudad. Todos ellos fueron
acribillados dentro de las instalaciones de la Parroquia San Patricio, del
barrio porteño de Belgrano.
Los cinco religiosos son considerados
mártires por la Sociedad del Apostolado Católico, congregación de los Padres y
Hermanos Palotinos. En el año 2006, el Cardenal Jorge Bergoglio, actual Papa
Francisco, inició trámites ante el Vaticano por la canonización de ellos como
mártires de la fe. A partir de ese momento se comenzaron a buscar testimonios y
documentos que colaboraran en la causa, encabezada por el Padre Adrián
Francioli y comandada en San Antonio de Areco por la Comisión Permanente de
Recuerdo de los Mártires Palotinos.
El día sábado 6, familiares, amigos y
vecinos de Emilio colocaron ofrendas florales sobre la tumba de Emilio Barletti, en el Cementerio
municipal, junto con el Padre Roberto Amondarain, quien dirigió unas palabras a
los presentes. Acompañaron también autoridades municipales, conformando en
total un grupo de aproximadamente 30 personas.
El domingo 7 se celebró misa en la parroquia San Patricio
de San Antonio de Areco a las 11:00 durante la cual se conmemoró la fecha y el
Padre Néstor Morón pronunció un alusivo sermón. Participaron de las lecturas y
las ofrendas los familiares directos de Emilio Barletti. Luego de la misa, se reunieron alrededor de
100 personas en la “Plazoleta Mártires Palotinos” en la entrada de la ciudad
correspondiente a Ruta 8, donde se encuentra la cruz y las 5 palmeras que
representan a los mártires, precisamente sobre Alvear y Ruta 8. En este
acto-homenaje se encontraba la familia, amigos, sacerdotes de la congregación
Palotina, como así también laicos pertenecientes tanto a la congregación del
barrio de Belgrano como de Areco.
“Que nos sigamos reuniendo 37 años después
(…), es todo un signo”, enunció el presentador del acto. Esas mismas palabras
figuran en la hoja entregada en ese momento a todos los presentes. En la misma,
se recalca que en la búsqueda de pruebas para la canonización, se van
encontrando día tras día “signos de Dios”. Hasta el día de hoy, manifiesta que
se revive “con la misma pasión una experiencia de fe radical y extrema”,
entendiendo a esto como un signo de autenticidad. Por sobre todo, “que hayan
sido coherentes a sus ideales, a su fe en Jesucristo y a su Iglesia, así como a
los valores de la Justicia y de la Verdad, hasta la entrega total de sus vidas;
ES SIGNO DEL MAYOR amor cristiano”, señala.
Los signos
Cada uno de los mártires presentó en vida
un signo diferente. El “Signo de Amabilidad y de Paz”, se podía encontrar en
Leaden. En Pedro Duffau, se encontraba el “Signo de que fueron llamados a ser
Profetas, y por eso mismo los callaron”. El signo del “Desprendimiento Material
y de la Opción preferencial por los Pobres” se encuentra particularmente en
Emilio Barletti, de quien el R.P. Rodolfo Capalozza dijera que “compartía todo
lo que tenía con los más pobres, incluso era capaz de sacarnos cosas a
nosotros. Si su mamá le tejía un pollover y él ya tenía uno, al nuevo lo
regalaba”. El Signo de “la Búsqueda de Dios y de la vocación sacerdotal” se
reflejaba en el seminarista Barbeito. Y por último, en “Alfie” Kelly, se
refleja el “Signo de Martirio como actitud de Entrega y confianza absoluta en
la Voluntad de Dios”. Asimismo, se hizo mención del Padre Kevin O´Neill como
“el sexto mártir”, dada la importancia de su labor en años posteriores a la
masacre, dando testimonio de sus hermanos asesinados y demostrando un verdadero
“Signo de Fidelidad”.
Durante el homenaje, se acercaron también
ofrendas florales al pie de la cruz en su mayoría claveles, como de costumbre y
algunas rosas.
Se realizó la tradicional suelta de
palomas, y la señora Florencia Sciarra interpretó la canción “Honrar la Vida”.
Para concluir el acto se hicieron oír los aplausos de los vecinos como signo de
memoria, calidez y acompañamiento hacia las familias más cercanas. Se reprodujo
la canción “Todavía Cantamos” de Víctor Heredia con la cual se dio por
finalizado formalmente el homenaje.
