El hombre que además de vencer a la bestia
superó varios percances
San Antonio de Areco. Todas las personas tienen su historia de vida, sin
embargo apenas algunas se conocen,
debido a la fama y reconocimiento que su personaje ha alcanzado o a su historia
de vida. Es el caso de Luis Ramón Falcón, vecino arequero mayormente conocido
como “El Camaleón”.
Luis, de 68 años, es hijo del matrimonio
Juan José Falcón y María Ángela Lofredo, del cual surgieron 5 hijos: Esther y
Juan José, Elsa, Blanca y el mismo Luis, que por su parte, estuvo conviviendo
15 años con su señora, y concibió 6 hijos: Ezequiel, Zara, Araceli, Elsa, Juan
Ignacio, y Paloma, quien ha perdido la vida.
Los primeros años
Durante su juventud, vivió en la
intersección de las calles Moreno y boulevard
Quetgles. Concurrió a la Escuela Nº 8 hasta 5º grado, cuando abandonó su
educación primaria para trabajar en “changas” para ayudar a sus padres. Lo que
le llevó decidirse por trabajar fue su estatura, “yo me veía grandote a
comparación de mis compañeros, había una diferencia física y por eso quería
abandonar y dedicarme a trabajar”, relata Falcón.
A la edad de 18 años viaja a Capital
Federal para comenzar a ganarse la vida en las instalaciones del ferrocarril, y
a su vez, en una confitería, “lavando copas todos los días, y después, pasé a
manejar la máquina de café”, recuerda “El Camaleón”.
La vida de Luis Falcón fue además,
sacudida gravemente por varios acontecimientos, entre los que mencionamos,
accidentes que podrían haberle provocado la muerte, como un impacto de
automóvil que recibió en moto, y en otra oportunidad, un balazo en su cráneo.
Ambos sucesos lo dejaron inconsciente varios días, pero algo hizo que se
repusiera.
Pero… ¿Por qué le dicen “El Camaleón”?
Cuenta Luis, que una vez viajaba a Capitán Sarmiento acompañando a sus amigos a
jugar al fútbol, y en aquel lugar, mientras ellos se cambiaban, “me puse a
bailar y cantar en la confitería del club con algunas chicas de Areco, la
canción “El Camaleón””, de Chico Novarro, que había salido hacía muy poco.
Semanas más tarde, Falcón como arquero en un partido en el que la hinchada le comienza
a gritar “Camaleón, Camaleón, Camaleón”. Desde ese momento el apodo lo
acompañará toda su vida, tanto que las nuevas generaciones de arequeros, que se
cruzaban con el grandote, asumieron que se trataba de “El Camaleón”, ignorando
su nombre y apellido.
El cantante y compositor
En otra faceta de su vida, Luis es
conocido también por otro don que apareció cuando llegó un parque a San Antonio
de Areco que tenía un concurso musical. Carlos Llanos y “Tumbita” Gómez, amigos
de Falcón, lo animaban para que participe, pero él se negaba. Esto no fue
impedimento, ya que ellos lo anotaron por su cuenta y Luis se enteró sobre la
marcha. Así, participando con el nombre de “Camaleón”, ganó el concurso por
voto del público. Éste será el comienzo de una humilde carrera, con la cual
ganaría durante el año ´78 otro concurso en el Club Progreso de Villa Lía, y
luego participará con diversos artistas zonales en muchos espectáculos. La
faceta musical no se detuvo en el canto, llegó a escribir algunas canciones
como “Mari de mi vida”, “Atraparon al Camaleón”, y “El rey de los cantantes”,
entre otras.
Fortaleza pocas veces “bestia”
Por otro lado, algo muy importante también
pasó por su vida. Su participación especial en circos que pasaban por Areco, y
en los que “El Camaleón” acrecentaba su popularidad, peleando contra una osa en
un circo mexicano, donde la lucha fue declarada “empate técnico”. Pero su
récord lo consiguió luchando contra el oso Bongo, que tenía 28 peleas invictas
y pesaba 233 kilos contra los relativos escasos 160 de Luis, “Yo le dije al
dueño: Si te lleno el circo quiero esta plata, y si no viene nadie o si pierdo
no quiero nada”. Y así fue que El Camaleón peleó en un ring con entradas
agotadas y ganó el combate y costó separar al hombre de la bestia, “Me decían
que lo largara al pobre oso, que ya había ganado”, la técnica para dominar a
casi un cuarto de tonelada furiosa no fue fuerza bruta, el ingenio de Luis hizo
la mayor parte, “Le pisé una pata, y lo agarré del cuello. Casi lo estrangulo”,
rememora Falcón y prosigue, “me dieron el premio que merecía y más, por haber
llenado el circo y, hasta donde se conoce, haber derrotado al pobre Mongo”,
bicho fiero que sin embargo, luego de perder ante Luis, dicen por ahí, pidió el
retiro del circo.
El Camaleón continuó en la actividad
pueblerina, después de haber trabajado en varios rubros, y además, de haber
participado en materia política al lado del peronismo, “El Camaleón” se jubiló
hace dos años como empleado municipal durante la gestión de Estela Lennon, y
actualmente es portero de la cancha Fitte.
Señala que su relación con la gestión
actual y con los últimos gobiernos ha sido muy buena, “me han ayudado mucho”,
concluye este hombre conocido con un mote pintoresco que sin embargo no da pista sobre el verdadero ser que representa.
