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viernes, 14 de junio de 2013

La época de fríos y las patologías respiratorias en los niños

La pediatra Analía Barberis recomendó estar atentos a las señales de alarma
San Antonio de Areco. Analía Barberis, médica pediatra, dio algunas indicaciones que son muy útiles en el periodo de fríos que se inició, y que tiene como resultado la aparición de un mayor número de patologías respiratorias.


Los menores de 2 años están más propensos a padecer estas patologías –por lo que insiste en la importancia de la lactancia materna ya que reduce los riesgos de su aparición- y la prevalente en ese grupo es la bronquiolitis, que, afortunadamente, señala Barberis, en un 90 por ciento de los casos no necesita internación, “se puede manejar de manera ambulatoria siempre que tenga un estricto control médico”.
En los niños mayores a 2 años las patologías más frecuentes en esta época son gripe y broncoespasmos, en algunos casos asociadas a patologías alérgicas que se desencadenan por ejemplo al transpirar jugando al fútbol y quitase la ropa.
Las recomendaciones de Barberis son sobre todas las cosas, estar atentos a las señales de alarma, como fiebre alta, agitación, que les cueste respirar, que no se alimenten bien, que no puedan conciliar el sueño, mucha tos durante la noche, color azulado, pecho que se hunde, y consultar rápidamente al pediatra, ya que eso permitirá que se eviten patologías de mayor gravedad.
También señaló como prevención, que las personas resfriadas, con fiebre o tos, no estén cerca de los niños. En caso de toser o estornudar, hacerlo alejándose y cubriéndose, en caso de utilizar las manos para hacerlo desinfectarlas con alcohol en gel. “Lavarse las manos con mucha frecuencia en invierno disminuye la incidencia de patologías respiratorias”.
La temperatura de los ambientes también es un dato a tener en cuenta, “tratamos de que tengan una temperatura neutra, a 24º, y con ventilación continua”, su recomendación es siempre ventilar, abrir las ventanas y permitir que se renueve el aire, esto es mucho más efectivo para prevenir que el uso de aerosoles antibacterianos y antivirales. Lo ideal es que todos los ambientes de la casa estén a una temperatura similar, ya que no es bueno el paso de ambientes muy calefaccionados a otros que no lo están. Además debe prestarse atención al modo de abrigar a los niños, sin sobrecargarlos de ropa, ya que transpiran, se mojan la ropa y se producen enfriamientos, “por sobreabrigarlos los enfermamos también”, advirtió.
Si bien en una situación “normal” un niño afrontará algunas de estas patologías a través de un proceso de tres a cinco días, nunca se debe desestimar cualquier situación y no consultar al médico, en casos en que las defensas están bajas cualquier cuadro infeccioso puede producir una sobreinfección que puede derivar en, por ejemplo, una neumonía. Por lo que es importante estar alertas. A veces los papás suponen que la presencia de mucosidad evidencia solamente un resfrío pero puede haber otitis, anginas.
Tampoco recomendó el hecho de que los papás lleven el bebé a la cama matrimonial, como un modo de asegurarse la atención del niño en caso de que le suba la fiebre o alguna otra situación, ya que podría darse el riesgo de que se lo asfixie al niño al estar dormidos los padres.
Su recomendación habitual e insistente en todos los casos, es que se respete la aplicación de todas las vacunas –tanto en los niños como en las embarazadas y las madres de niños pequeños-. Además recordó a los padres que deben cumplir la indicación de no llevar a sus hijos a jardines de infantes o maternales si así lo dispuso el médico, ya que de esta manera se evita que otros niños se contagien.
En el caso de las mamás que amamantan y padecen gripe, que no suspendan la lactancia, “que se manejen con antitérmicos,  se laven las manos con frecuencia y usen barbijo hasta que el proceso pase”.
Barberis ejerce su profesión en San Antonio de Areco desde 2003, y en estos años en que viene desarrollando su tarea ha notado que los padres consultan con más frecuencia, “están más atentos, ante una fiebre concurren pronto, es un contacto más fluido”, algo muy positivo.