La hija de la víctima
fue quien descubrió la horrenda escena
San Antonio de Areco. En
la madrugada del sábado 8 de junio, se produjo un hecho que impactó a la
ciudad, un hombre mató de una cuchillada a su pareja para luego, con la misma
arma, cortarse el cuello. Fue el final de una situación que incluía violencia
hacia la mujer en reiteradas ocasiones, principalmente, según algunos relatos,
cuando el hombre se alcoholizaba.
El hecho ocurrió alrededor de las
4.15 en la casa Nº 4 del barrio “102 Viviendas” –Sarmiento y Quetgles-, donde
María Alejandra Zeballos (45) fue asesinada a manos de Leonardo Lastra (34), su
pareja, quien aparentemente, por celos, la atacó con un cuchillo.
Según informaron desde la Comisaría local, Lastra, oriundo de Santiago del Estero, vivía en la
localidad desde hacía varios años y trabajaba en el Frigorífico Areco
Consignaciones. Esa madrugada, un vecino de la pareja alertó a la policía
acerca de golpes y movimientos constantes que se escuchaban a través de la
pared medianera, lo que sugería una pelea, situación que ya había sucedido con
anterioridad y que derivaba habitualmente con golpes sobre la mujer. “Pero esta
vez parecía más grave”. En el momento en que decidió llamar a la policía
apareció un niño llorando, de alrededor de 5 años, nieto de Zeballos,
“desesperado le dice al vecino que el hombre le estaba pegando a la abuela”.
Llega la policía
La policía llega al lugar, en
primera instancia con un móvil y encuentran la vivienda cerrada, nadie
respondía al llamado y ya no se escuchaban ruidos. En ese momento llega a la
casa una hija de Zeballos –de 24 años- a quien había acercado el padre, Jorge
Cisneros, anterior esposo de Zeballos. “Al estar la puerta cerrada, la chica
abre una ventana de dos hojas, corrediza, que no estaba trabada, entra a la
casa, abre la puerta al personal policial –carecía de cerradura, tenía solo un
pasador-, sube a la planta alta y baja desesperada, llorando, diciendo que el hombre
había matado a la madre”.
Los efectivos policiales suben a las
habitaciones, y en una de ellas observan “que había un colchón tirado en el
piso, ahí estaba la mujer y el hombre acostado a la par de ella. La mujer con
evidencia de herida de arma blanca, y el hombre también, a la altura del
cuello”. Ambos estaban con vida. La policía convoca a la asistencia médica, y la mujer es trasladada
al Hospital en primer término, “tenía una herida punzante en la espalda, del
lado derecho”. Al arribo de la ambulancia de Bomberos se procedió al traslado
del hombre, “con dos lesiones cortantes en la garganta”, a pesar de eso ejerció
resistencia, “estaba agresivo, se negaba a ser trasladado, y amenazó de muerte
al vecino que solicitó la presencia policial”.
Alrededor de las 6.30 falleció
Zeballos mientras era intervenida quirúrgicamente. A las 7.20 murió Lastra.
La policía señaló que en la vivienda
donde se cometió el crimen, había dos personas más durmiendo en el lugar,
amigos de la hija de Zeballos, uno de ellos declaró que Lastra lo había
agredido físicamente “demostrando celos, a golpes y puntapiés, logró levantarse
y escapar del lugar, Lastra lo había corrido con la cuchilla”. Aparentemente la
pareja y estos dos hombres habían estado tomando en la casa, luego el imputado
por el crimen se dirigió al pub San Patricio donde continuó bebiendo, “regresó
pasadas unas 3 horas a la casa y ahí fue donde se suscitó el hecho. Las
pericias indicarán si estaba bajo los efectos del alcohol o de alguna otra
sustancia”.
La carátula es “Homicidio seguido de
suicidio” e interviene la UFI 3 de
Mercedes.
