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viernes, 3 de mayo de 2013

Murió Marcos Lucca


Fue cofundador del cuartel de Bomberos y del Club de Leones
San Andrés de Giles.  El  24 de abril falleció el escribano Marcos Lucca, y su huella  en la comunidad quedó expuesta en las muestras de afecto manifestadas en sus exequias.   Leopoldo Marcos Lucca, quien falleció a los 85 años, fue cofundador del cuartel de Bomberos Voluntarios y  del Club de Leones (después Club Argentino de Servicio), una de sus muchas acciones con las que canalizó su inquietud por el bien común.  
El viernes 26, en el cementerio Norte, ante familiares y allegados, Roberto Ferrari y José Barbatto, integrantes del Club Argentino de Servicio, despidieron con sentidas palabras a quien tuvieron a su lado en el accionar por el bien común.
 “Hoy, con enorme dolor, venimos a despedir a un gran amigo; San Andrés de Giles pierde a un hombre que se caracterizó por su hombría de bien, rectitud intachable, honestidad y sinceridad absoluta”, dijo Ferrari.  Con base en estas cualidades, Lucca  enmarcó el ejercicio de su profesión y su filantropía, acompañado por su familia, “desde que se radicó con su esposa Susana en esta ciudad, donde nacieron sus hijos, tuvo la mirada puesta en el progreso de este distrito”.  Con capacidad para convocar voluntades, surge el Club de Leones y desde allí, con otras entidades, el cuartel de Bomberos Voluntarios y la escuela Industrial.  En 1982 y ante el conflicto de Malvinas, apoya la creación del Club Argentino de Servicio, entidad que promueve la construcción de escuelas de frontera, y a nivel local, becas estudiantiles para los distintos niveles. “Siempre atento y con el entusiasmo que reinaba en él, prodigándose en bien de la comunidad y haciendo un culto de la amistad, propuso distintos tipos de obras, pequeñas, medianas o grandes,  siempre con el apoyo de los socios del club y el acompañamiento de la población”.  Entre las obras, la torre de la parroquia San Andrés Apóstol, lograda a través de una maratón radial, y  la Casa de la Cultura (hoy biblioteca Alberdi y parte de la escuela Nº 1).  “En forma permanente transmitía su entusiasmo a los demás socios del club”.  Así, en un amplio predio de la calle Guevara, surge la sede, con  pileta y quincho, “lo que hoy es nuestro patrimonio material”.  Con la incorporación de nuevas generaciones, “la palabra del escribano Lucca fue siempre rectora, brindando siempre su amistad y por la que estaremos siempre agradecidos”.   Las condolencias para la familia, y “sus pares del Club Argentino de Servicio pedimos al Todopoderoso que lo tenga a su lado por lo que supo brindar durante su paso terrenal, que descanse en paz”.  .  
En la trayectoria marcada por Ferrari, Barbatto señaló el rol de la amistad, “tantos recuerdos hermosos, tantas horas andando los caminos del servicio, amistad y comprensión con nuestro querido Marcos”.  De haber compartido esta amistad durante cuarenta años, “me siento un alumno sumamente orgulloso, nos enseñó a todos muchas cosas, quienes estuvimos cerca supimos de su grandeza y sinceridad”.  En esta despedida, “gracias por tantas cosas lindas; adiós, amigo del alma”.