San Andrés de Giles. Un
menor de esta ciudad se encuentra en lista de espera en el Instituto Nacional
Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) para un trasplante
de corazón, y sus padres comentaron acerca de esto. Su mamá, Eli Marcore, informó que en el marco de su cardiopatía, Kevin,
de siete años, es atendido tres veces a la semana en el hospital Garrahan,
seguido por profesionales del hospital San Andrés Recuperado de un cuadro que días atrás
requirió cuidados intensivos en el Garrahan, Kevin
ahora se encuentra en su casa, estando en 11º lugar en la lista de
espera.
El órgano a trasplantar deberá provenir de un donante
fallecido por muerte cerebral, “tiene que reunir varias condiciones”. Eli relata que al momento de nacer Kevin, le
fue descubierta una anomalía por la cual fue tratado en el hospital Sor María
Ludovica, de La Plata. El problema, que
parecía superado, había permanecido oculto, “empezó a sufrir desmayos y a bajar de peso, y cuando lo llevé al
Garrahan descubrieron que aquel soplo se había dilatado hasta el extremo de que
ahora necesita un trasplante de corazón”.
Hasta que llegue ese momento, “tenemos que cuidarlo como si fuera de
vidrio”.
Su padre, Guillermo Cáceres, observó la dificultad de esto,
“no puede saltar, no se puede agachar, hacer ningún movimiento brusco, tiene
que estar quieto, hay que estar pendientes”.
Por indicación de sus médicos de cabecera, Kevin continúa con sus clases
y lo hace gracias al compromiso de
personal docente, “cuando llega el momento del recreo lo llevan a
preceptoría, lo cuidan, lo hacen dibujar”.
En estas circunstancias, la solidaridad de la comunidad es
un soporte moral y económico, con el cual se cuenta para mejorar el hábitat en
vistas a la recuperación pos-operatoria. “Un mes atrás vinieron del Incucai y
nos pidieron mejorar la vivienda para el
bienestar de Kevin después del trasplante”, observa Guillermo. También se gestiona ayuda al área de Acción Social del municipio,
a cargo de Manuela Salaberry, y a la senadora Marina Moretti, “pero en concreto
todavía no tenemos nada”.
En tanto, se está pendiente del llamado del Incucai, “puede
surgir de un momento a otro; tenemos que estar con el bolso preparado para
salir en el momento en que nos llamen”.
En el transcurso, la comunidad continúa dando muestras de su
solidaridad a fin de ayudar a la familia en este tránsito. En este marco de
sensibilidad social, el Incucaiba organiza el domingo 26 en plaza San Martín a
las 14 horas un encuentro sobre la importancia de donar órganos. “Y nosotros
vamos a hacer lo que se llama un abrazo a la vida por Kevin y la pandilla del
Garrahan, formada por los padres de los niñitos que están en la lista del
Incucai”, explica Guillermo. Se trata de
formar conciencia, “esto hoy nos toca a nosotros, mañana le puede tocar a otros
y es algo muy fuerte”.
