Geriátrico San Andrés objeto de planteos y dudas
San Andrés de Giles. El funcionamiento del geriátrico municipal,
en el edificio aledaño al hospital San Andrés, despierta inquietud en la comunidad
desde que trascendió que hay casos de
escabiosis entre las personas que allí viven, enfermedad de la piel causada por
un ácaro (Sarcoptes scabiei), y comúnmente conocida como sarna.
Ante estos trascendidos,
desde la seccional local de Asociación Trabajadores del Estado, su
secretaria Stella Maris Monsalvo envió
una carta al intendente Luis Ghione para que investigue y adopte las
correcciones necesarias ante una situación que calificó de calamitosa y pasible
de ser denunciada ante organismos de derechos humanos.
Tomás Arriondo,
secretario de Gobierno de Ghione, salió al cruce de esto y no solo rechazó la
posibilidad de una mala atención sino que señaló la buena predisposición del
personal del hogar para quienes allí viven. “Es muy fácil hablar y difamar”.
El funcionamiento del
hogar está bajo su responsabilidad, “en mi tarea de control voy todos los días,
y doy fe que cuando entro y siento ciertos olores lo hago saber para que
procedan a la limpieza”. Con esto, “hablo
con los abuelos, los escucho, charlo con ellos, que es lo que necesitan,
oído”. El propósito de la gestión,
“lograr un lugar apacible y cómodo para el personal, para los abuelos
internados y para los familiares que van de visita”. Registrado algún caso de escabiosis, se
procede según lo estipulado y atendiendo indicaciones del médico infectólogo
Fabio Crudo. “Se está haciendo todo el
tratamiento con el embolsado de la ropa, el personal y los pacientes están
tomando la medicación”.
El geriátrico, bajo la
dirección de José De la Rosa y fiscalizado por Pami, cuenta con el personal
suficiente, “el personal que tiene que tener, está; tenemos convenio con Pami y
atendemos la cantidad de personal de acuerdo a la cantidad de internados y eso
se comprueba en las auditorías”. El
número de enfermeras es el adecuado para el lugar, “hay que entender que el
geriátrico es un hogar para gente sana; si una persona se enferma, entonces sí
se interna en el hospital, que está pasillo de por medio con todos sus
servicios”. Respecto de la alimentación,
la comida es provista por el hospital,
elaborada bajo indicaciones de una nutricionista, y las actividades son
diversas, “gimnasia dos o tres veces por semana, manualidades, se festejan los
cumpleaños; el hogar se pinta todos los años”.
En el transcurso, “se viene mejorando permanentemente pero siempre hay
cosas por mejorar, nunca se termina”.
Ante un inconveniente, “se trabaja con sentido común y con la
responsabilidad que implica un área tan sensible”, señaló Arriondo.
