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martes, 21 de mayo de 2013

El sacerdote Santiago Whelan habla tras su descompensación de salud


“Fue un susto”
San Antonio de Areco- Terminando el tiempo pascual, la parroquia San Antonio se encuentra con muchas actividades. El padre Santiago Whelan se halla trabajando permanentemente con todas las agrupaciones, centros y capillas que de él dependen. La demanda de tiempo para cada cosa le ocasionó un pico estrés por el cual tuvo que interrumpir la misa de las  19:00 correspondiente al lunes 13 y ser trasladado al Hospital Zerboni. El episodio generó aflicción entre los fieles católicos hasta tanto se conoció que el sacerdote se recuperó y fue dado de alta.


Mientras rezaba  misa, “Sentí como un cuchillo que me atravesaba el pecho” relató el sacerdote. En ese momento, con la asistencia de algunos fieles, llegó al hospital donde lo atendió eldoctor Martínez. “Fue un susto. No tenía nada que ver con el corazón y la presión. El doctor me dijo que era por estrés y un poco de angustia por las vivencias cotidianas”, aclaró Whelan. Si bien la situación alarmó, se cree que no es nada grave pero se seguirán haciendo estudios por prevención más un poco de descanso que tuvo que cumplir el padre.
Pedido sin respuesta
Tratando de conocer las causas de su estrés el padre Santiago recordó que el sábado anterior celebrando misa en Villa Lía, se tuvo que topar con unos jóvenes que estaban pasando música fuerte en la plaza. “Estábamos celebrando la Palabra de Dios y con tanto disturbio la gente no se podía concentrar, por eso les pedimos que por favor disminuyan el volumen de la música”, explicó el sacerdote al tiempo que aclaró que a pesar de reiterar el pedido en un par de oportunidades el bullicio no cesó y la misa llegó a término con interferencia y dificultad para entender las lecturas y para que los fieles pudieran concentrarse.
Centro Stakelum
Entre otras cosas se refirió también al Centro Stakelum en el cual sigue trabajando firmemente y así seguirá. “Va a ser algo muy importante por el pueblo de Areco ayudar a los chiquitos a crecer, focalizarnos en los pobres”. En este Centro funciona un comedor donde se alimentan más de 40 niños y algunos papás. También se brindan talleres de computación, jardinería y cocina para capacitar a todos los que necesiten trabajar. Respecto al tema el sacerdote reflexiona que “La única manera de sacar al pobre de ese estado es dándole un trabajo” y que requiere del apoyo de los vecinos y del gobierno.
Otra de las actividades cotidianas del padre Whelan consta en la organización de Cáritas que facilita alimentos a más de 60 familias y además brinda apoyo escolar y espiritual a los chicos y padres. Una función similar tiene el Grupo Resurrección que acompaña espiritualmente y se ayuda a sobrellevar la tristeza a las familias que perdieron a algún ser querido en accidentes. Además la parroquia cuenta con un espacio para Alcohólicos Anónimos, Coros que ensayan constantemente, Catequesis diaria muy concurrida y misas en Villa Lía entre otras cosas.
Luego del cuadro que hizo que se descompensara Whelan, el mismo sacerdote agradeció a quienes lo asistieron tanto en la parroquia como en el Hospital porque “lo hicieron con gran caridad”. También agregó que seguirá con las obras porque se ven muchos frutos y la gente se muestra muy contenta. “Estoy muy firme hasta que se termine mi misión. Estamos con mucha paz construyendo por el bien del pueblo.” Finalmente pidió a la comunidad que se una a sus oraciones “Yo rezo todos los días por los gobernantes. Hay que iluminar a la gente y hacer a Cristo presente en cada pobre.”