“Fue un susto”
San Antonio de Areco- Terminando el tiempo pascual, la parroquia San
Antonio se encuentra con muchas actividades. El padre Santiago Whelan se halla
trabajando permanentemente con todas las agrupaciones, centros y capillas que
de él dependen. La demanda de tiempo para cada cosa le ocasionó un pico estrés
por el cual tuvo que interrumpir la misa de las
19:00 correspondiente al lunes 13 y ser trasladado al Hospital Zerboni.
El episodio generó aflicción entre los fieles católicos hasta tanto se conoció
que el sacerdote se recuperó y fue dado de alta.
Mientras
rezaba misa, “Sentí como un cuchillo que
me atravesaba el pecho” relató el sacerdote. En ese momento, con la asistencia
de algunos fieles, llegó al hospital donde lo atendió eldoctor Martínez. “Fue
un susto. No tenía nada que ver con el corazón y la presión. El doctor me dijo
que era por estrés y un poco de angustia por las vivencias cotidianas”, aclaró
Whelan. Si bien la situación alarmó, se cree que no es nada grave pero se
seguirán haciendo estudios por prevención más un poco de descanso que tuvo que
cumplir el padre.
Pedido sin respuesta
Tratando
de conocer las causas de su estrés el padre Santiago recordó que el sábado
anterior celebrando misa en Villa Lía, se tuvo que topar con unos jóvenes que
estaban pasando música fuerte en la plaza. “Estábamos celebrando la Palabra de
Dios y con tanto disturbio la gente no se podía concentrar, por eso les pedimos
que por favor disminuyan el volumen de la música”, explicó el sacerdote al
tiempo que aclaró que a pesar de reiterar el pedido en un par de oportunidades
el bullicio no cesó y la misa llegó a término con interferencia y dificultad
para entender las lecturas y para que los fieles pudieran concentrarse.
Centro Stakelum
Entre
otras cosas se refirió también al Centro Stakelum en el cual sigue trabajando
firmemente y así seguirá. “Va a ser algo muy importante por el pueblo de Areco
ayudar a los chiquitos a crecer, focalizarnos en los pobres”. En este Centro
funciona un comedor donde se alimentan más de 40 niños y algunos papás. También
se brindan talleres de computación, jardinería y cocina para capacitar a todos
los que necesiten trabajar. Respecto al tema el sacerdote reflexiona que “La
única manera de sacar al pobre de ese estado es dándole un trabajo” y que
requiere del apoyo de los vecinos y del gobierno.
Otra
de las actividades cotidianas del padre Whelan consta en la organización de
Cáritas que facilita alimentos a más de 60 familias y además brinda apoyo
escolar y espiritual a los chicos y padres. Una función similar tiene el Grupo
Resurrección que acompaña espiritualmente y se ayuda a sobrellevar la tristeza
a las familias que perdieron a algún ser querido en accidentes. Además la
parroquia cuenta con un espacio para Alcohólicos Anónimos, Coros que ensayan
constantemente, Catequesis diaria muy concurrida y misas en Villa Lía entre
otras cosas.
Luego
del cuadro que hizo que se descompensara Whelan, el mismo sacerdote agradeció a
quienes lo asistieron tanto en la parroquia como en el Hospital porque “lo
hicieron con gran caridad”. También agregó que seguirá con las obras porque se
ven muchos frutos y la gente se muestra muy contenta. “Estoy muy firme hasta
que se termine mi misión. Estamos con mucha paz construyendo por el bien del
pueblo.” Finalmente pidió a la comunidad que se una a sus oraciones “Yo rezo
todos los días por los gobernantes. Hay que iluminar a la gente y hacer a
Cristo presente en cada pobre.”
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