Obras que se deterioran pronto
San Andrés de Giles. Entre los temas tratados en la sesión del
miércoles 8 en el Concejo Deliberante, se incluyó pedir al intendente Luis
Ghione la reparación del acceso Colón y
del pavimento de la Ruta 193, en el tramo comprendido entre Giles y Azcuénaga,
y la construcción de sendas peatonales en las
colectoras norte y sur. El proyecto,
presentado por Omar Raboni desde el FAP
Gen Partido Socialista, fue aprobado por unanimidad, luego de exponer algunos
concejales sobre el particular.
Raboni, sin desconocer lo monótono
de repetir pedidos, justificó esta reiteración en atención al costo original de
la obra del camino a Azcuénaga, “diez millones de dólares, un montón de dinero
gastado y resulta que a nadie le preocupa que esto se esté deteriorando a un
ritmo muy acelerado”. A lo sumo la
reparación es con tierra tosca, “y cuando llueve es peligrosísimo; ha habido
más de un accidente, se están haciendo huellas por la banquina para poder
pasar”. De lograrse finalizar el tramo
pendiente de pavimentar antes de llegar a Solís, “nos vamos a encontrar con que
el asfalto entre Giles y Azcuénaga está todo destruido, volvemos a fojas
cero”. La repavimentación de hace unos dos
años del acceso Colón tampoco dio resultado,
“está muy deteriorado”. En ambos
casos, “nadie toma cartas en el asunto”.
Entiende que el municipio debiera intervenir, “creo que todos estamos de
acuerdo en aprobar una partida presupuestaria para poder reparar estas rutas y
no dejar que se terminen de destruir, como se están destruyendo”.
El control de peso no da resultado,
“en cuanto levantan el control pasa una cantidad de camiones impresionante, no
sé con qué peso pero sabemos que pasan, de noche, un camión tras otro”. Tampoco hay señalización que alerte sobre el
estado de la ruta, “el otro día vi llegar a una gomería un auto prácticamente
nuevo con dos llantas destruidas, quien no conoce la ruta se da cuenta de los
pozos cuando ya es tarde; en este caso por suerte no fue nada más grave”.
El rol del Municipio
Desde el bloque de concejales de la
Unión Cívica Radical, José Luis Miano advirtió que de haber el municipio
cumplido con su control en la ejecución de obras, “sabríamos por qué en tan
corto tiempo se encuentran en el estado en que las encontramos”. Sin descartar la posibilidad de derivar
fondos municipales para el bacheo necesario, “acá amerita hacer una comisión investigadora y que nos den
explicaciones de por qué las obras no se terminan; por qué la empresa de asfalto se retiró
dejando deudas o si no cumplió el municipio con ella”. Información que su bloque solicitó a Ghione
en febrero sobre lo realizado en obra pública sin merecer respuesta. “No se nos informa, y no se puede seguir destinando
más dinero del municipio sin que expliquen por qué”. Sin explicaciones sobre tramos inconclusos u
obras en avanzado deterioro, “hagamos
una comisión que investigue por qué estas obras están inconclusas, por qué la
municipalidad tiene que destinar recursos propios a bachear obras que tendrían
que estar en garantía”. Se trata de
fondos públicos, “tenemos que saber, es dinero que sale del bolsillo de los
ciudadanos, es plata del pueblo, y nadie explica por qué las cosas no se
terminan de hacer o se hacen mal”.
Hugo Lemme, de Frente para la
Victoria, corrigió a Raboni respecto del costo de la pavimentación de la ruta
193, “no son U$S10 millones sino $28 millones, y eso se puede corroborar en las
rendiciones de cuentas que pasaron por este honorable cuerpo, quiero pensar que
las habrán visto, o las habrán visto mal”.
