Personajes del Pago
San Antonio de Areco. Entre fotos y anécdotas Rufino Leguizamón repasó su trayectoria en la
música desde los comienzos cuando contaba apenas 15 años de vida. Hoy a los 82
años sigue tocando, en algunas ocasiones, su acordeón.
El primer paso fue cuando lo invitaron
para tocar en un lugar en el cual se pasaba música y se bailaba. Era un boliche
que estaba frente a la Plaza Belgrano, era lo de Camilli, pero al cabo de dos
años cerró, y el propio Camilli invita a Rufino a reabrirlo juntos. Luego de
alquilar mesas y sillas y tras ahorrar lo suficiente para comprar la bebida,
rememora Leguizamón, solo faltaba la música. “Le dije a Camili de comprar un
acordeón, así hicimos y empecé a practicar con el instrumento” recuerda. En el
boliche tocaba también ocasionalmente Don Filomelo. “Desde ahí empezamos a
presentarnos a reuniones familiares y algún que otro boliche”, explica el
reconocido músico.
En el año ‘78 Rufino Leguizamón vivía en
Villa Lía donde trabajaba en un taller con Devereux y “cada tanto aparecía el
patrón que tocaba el acordeón pero no se acordaba, entonces pedía que yo
tocara. Le pedí el acordeón y fui a la Fiesta de la Tradición. Me junté con
Althaparro y sacamos lindos acordes”. Cerca de ellos estaba tocando Adolfo
Güiraldes. “Cuando nos escuchó vino y me preguntó dónde había aprendido. “A
partir de ese momento empezaron a llamarme para el actuar en el Parque Criollo
para todos los festivales, homenajes y actividades del Museo”, pero la
trayectoria no quedó allí.
“Al poco tiempo surgió la posibilidad de
que todos los bailarines y músicos
fuéramos a México con el viaje y gastos pagos. Así fue que nos juntamos
Tito Pérez, el gordo Ovando y yo”, recuerda Leguizamón al tiempo que explica
que en esa gira tocaron en el Canal de las Estrellas y el programa fue emitido
en Los Ángeles (EE UU).
Luego se fue formando el grupo, en un
principio Leguizamón, Pérez y
Althaparro, hasta que más tarde se sumó Leguizamón hijo. Participaron de muchos
eventos en Capital Federal, como la Rural, peñas en Areco, con muchos
encuentros, con personalidades internacionales, como ser las dos ocasiones en
las que estuvieron con el Rey de España.
Don Rufino lleva más de 45 años en la
música, ha recibido reconocimientos como
el brindado por la Cámara de Diputados de la Nación cuando lo declaró Ciudadano
Ilustre en todo el país. En esa ocasión “Me felicitaron por tocar la música sin
desfigurarla como hacen ahora”, dice Rufino que aclara que trabajaba sin cobrar
y que “la gente es muy agradecida. “
Si de homenajes se trata, no hay que
olvidar que el Honorable Concejo
Deliberante de San Antonio de Areco declaró ciudadanos ilustres a los
integrantes de la banda “Músicos de Areco” integrada por Rufino Leguizamón,
Ernesto Pérez y Rufino Leguizamón hijo, mediante un comunicado que lleva la
firma de Aldo Menconi, el 10 de noviembre de 2011.
Rufino Leguizamón hizo su carrera con la
música hasta llegar a ser un miembro representante en el medio artístico y
sobre todo embajador del Pago de Areco, y que a pesar de los años sigue su
pasión transmitiendo un orgullo y gratos recuerdos y aunque el grupo no siga
tocando, cada uno de sus miembros permanecen unidos en tantas experiencias y
anécdotas compartidas, sostiene el gran bandoneonista que un día a los 15 años
fue invitado a acompañar a los músicos de un boliche que estaba frente a Plaza
Belgrano.
.jpg)