Reconocimiento por sus 40 años en la peluquería
San Antonio de Areco. Los
peluqueros Ernesto Ávalos y Marta De Lellis de Achetta recibieron un
reconocimiento por su trayectoria en una cena organizada por la empresa Silkey
en las instalaciones de La Rural el domingo 19 de mayo.
Al respecto, Ávalos manifestó que el
reconocimiento sucedió en un evento que se realiza anualmente “del que
participa gente de Sudamérica, me entregaron una distinción por los más de 40
años de profesión. Hubo también profesionales de Chile, Paraguay, Bolivia,
Uruguay, México”. Así mismo recordó que la cena era para más de mil personas
“estuvo muy buena, actuó Pickín con sus bailarinas. Esto gratifica y dan ganas
de seguir”. Por su parte, Marta De Lellis de Achetta contó que el evento duró
cuatro días y hasta último momento no sabía si iba a asistir “me sentí súper
emocionada pero no sabía si iba a ir. Pudimos estar con toda la gente
importante dentro de la empresa, fue una cena hermosa, fui pensando que me iban
a dar un diploma y recibimos una hermosa plaqueta”.
Ávalos recordó que empezó en la
profesión por el año 70 ya que venía de una familia de peluqueros “yo era
peluquero a los 14, pero puse mi peluquería cuando fui más grande. Ya tenía
bases de peluquero, después hice cursos en Loreal y estoy recibido en el Loreal
de Paris. Toda mi carrera fue acá, llevo 43 años. A los pibes les sorprende que
les cuente cosas que han pasado en Areco”, manifestó. También contó que él fue quien
introdujo el lavacabezas “los hombres no se lavaban la cabeza” y la peluquería
unisex a nivel local.
De Lellis iba a ser enfermera
En el caso de Marta, “toda mi vida
dije que iba a ser enfermera, por circunstancias de la vida llegué a aprender
peluquería porque tenía a mi tía que ejercía la profesión. Tras su
fallecimiento, y como yo siempre estaba con ella, y venía practicando desde la
adolescencia, sumado a que los clientes no quisieron moverse a otra peluquería,
empecé a trabajar sola. A parte, por el
contacto con dos señoras de Areco llegué a hacer dos cursos con un peinador que
actualmente es famoso, Miguel Ángel Martinuchi, tuve posibilidades de quedarme
a trabajar con él, pero estaba de novia en ese momento y no me quería ir a
Buenos Aires. Así que seguí con la peluquería. Me siento súper feliz y hace más
de 30 años que estoy en el mismo local. La peluquería no la puedo dejar, es
parte de mi vida, mi costumbre, mis clientes”, expresó al tiempo que dijo
disfrutar el reconocimiento a la trayectoria y poder compartir con miles d
eprofesionales la experiencia de la peluquería.
