Piden informes de acciones de la
Intendencia
San Andrés de Giles. Entre los temas
tratados en la sesión del miércoles 17, la Unión Cívica Radical propuso
solicitar al intendente Luis Ghione que informe respecto de qué acciones adoptó
frente a una invasión de ratas y ratones que asola a vecinos de la ciudad y los
suburbios y genera preocupación, en tanto son vectores de enfermedades
tales como la leptospirosis y hantavirus,.
El pedido fue aprobado no sin antes algunos concejales fundamentar el
pedido.
Desde
la UCR, Mónica Naser indicó que el problema de ratas y ratones, realidad que
preocupa a vecinos desde hace ya tiempo, se agrava ante la evidencia de nuevos
basurales. “Desde hace bastante tiempo he
venido viendo algunos basurales que han aparecido en diferentes lugares de la
ciudad, creo que eso también tiene que ver con esta proliferación”, dijo
Naser.
Desde
el mismo partido, Carlos Ortega alertó que “Giles está inundado de
ratones”. Además de leptospirosis y
hantavirus las ratas pueden transmitir otras enfermedades, lo que corrobora en
el ejercicio de su profesión de médico,
“en menos de un mes he atendido a familias enteras con enfermedades
eruptivas en piel”. En uno de los casos,
se trató de una familia del radio céntrico, que al exponer su caso en el
municipio logró que desratizaran su cuadra,
“en el centro de la ciudad”, remarcó Ortega. De acuerdo al testimonio de
ese paciente (que con fuerte medicación después de veinte días superó la enfermedad),
“no se atrevía más a comer en el patio de su casa porque las veía caminar por
la pared o por la parrilla”. Admitiendo
que la existencia de ratas está dentro de las posibilidades en una ciudad
inserta en el ámbito rural, “tampoco como se está dando en los últimos sesenta
días”.
Enfermos en la región
Si
bien no en esta ciudad, en la región hay casos,
“acá todavía no hay pero en el hospital San Juan de Dios de La Plata he
visto muchos casos de leptospira y hantavirus, son enfermedades graves, el
hantavirus con una mortalidad del 40%, e igual de grave la leptospirosis”. Diagnosticar la enfermedad tampoco es fácil,
“siempre se piensa en una gripe”, y sin una correcta y pronta medicación, “he
visto morir en 24 horas a un chico de 36 años que cazaba nutrias en Dolores; no
tenemos por qué llegar a esto”. Con la
desratización, para la prevención suman otras medidas, “hay que tener cuidado
con las latas de cerveza o coca cola, que por ahí los chicos las abren y toman
sin lavarlas, cuando donde están estos envases guardados generalmente han sido
meados por los ratones”. La desratización debe ser sostenida, “la gente no
tiene por qué llegar a enfermarse”, señaló Ortega. Siendo que el municipio se presenta como pueblo
saludable, “queremos que sea un pueblo saludable en serio, no queremos ver
ratas en ninguna parte de San Andrés de Giles, ni en la ciudad ni en el
partido”.
Otros aspectos
Desde
el Gen Partido Socialista, Omar Raboni marcó la adaptabilidad alcanzada por las
ratas en su evolución, “se sabe científicamente que nunca las vamos a lograr
exterminar pero lo que sí se hace con medidas higiénico sanitarias es bajar la
carga”. Se debe estar atento, “cada
tantos años hay una curva de crecimiento que asciende por diferentes motivos y
frente a esto hay que mantener las medidas higiénicas permanentemente”.
Cuando
en su momento estuvo al frente de
Bromatología, las desratizaciones eran encaradas con el Ministerio de Salud,
“venían dos o tres veces al año y hacían desratizaciones fundamentalmente en el
basural, el cementerio y en los lugares
donde tiene injerencia el
municipio”. Igualmente, ante el pedido de vecinos aquejados por ratas, “se
les dejaba una cantidad determinada de
cebos”.
Los residuos afectan
Sin saber si el municipio continúa
con estas acciones, sí sabe que “le compete la limpieza y la higiene, cosa que
no hace del todo bien”. Según observa,
“la recolección de residuos no se hace como corresponde, pasan días donde los camiones no pasan, hay
muchas quejas con respecto a eso”. En la recolección de basura, Raboni agrega
otra irregularidad, “hay camiones
recolectando basura a las 10 u 11 de la mañana en el centro de la ciudad, antes
los recolectores pasaban 5 y ½ o 6 de la
mañana”. La falla se agudiza en otoño ante la práctica de la poda, “la gente
empieza a podar y aparecen los montones de ramas en las calles que quedan por
días y días, un lugar muy acogedor para las ratas”.
Con
un establecimiento avícola y veterinario, Raboni advierte que el control “es un
gasto permanente todo el tiempo”, tan permanente como necesario, “en cuanto no
se hace, la carga de ratas aumenta automáticamente”. En caso de frigoríficos y otras unidades
productivas, el control es monitoreado por el Senasa, “los cebaderos están
numerados y se lleva un registro sobre el consumo de cebo con respecto a los
resultados obtenidos”.
