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martes, 30 de abril de 2013

Robo a mano armada. Amenazan con cortarle un dedo a la víctima


Tres delincuentes encapuchados y con guantes
San Antonio de Areco. La localidad continúa expuesta a los robos, esta vez ocurrió uno con características más duras, ya que un matrimonio fue sorprendido en su domicilio por tres delincuentes encapuchados y armados. El marido recibió golpes y un pequeño corte en un dedo como amenaza de lo que le podía suceder si no decía dónde tenía escondido el dinero.


El hecho se produjo alrededor de las 20 horas del viernes 19 de abril, cuando el matrimonio compuesto por Fernando Ojeda y Sandra Pereyra -él propietario de una ferretería en Arellano y Vieytes, y ella del local de decoración El Cardo Blanco en Alsina entre San Martín y General Paz- estaba en su domicilio, Durán y Patrick Island, a unos 200 metros de la Ruta 41. Esperaban la llegada de un delivery ya que habían pedido pizzas, por lo que desconectaron la alarma perimetral. Ambos estaban en el comedor de la casa cuando ingresaron los delincuentes.
Eran tres hombres con los rostros cubiertos, guantes y armados, que se presentaron simultáneamente ante el matrimonio, uno ingresó por una puerta balcón que no estaba trabada, otro por una ventana del dormitorio, en iguales condiciones, y este le franqueó el ingreso a un tercero abriéndole la puerta principal.
Propina para el delivery
Apenas ingresan ataron a Ojeda con precintos, preguntaron sobre el lugar donde guardaban el dinero y si alguien más vivía en la casa o esperaban la llegada de alguna persona. Le cuentan que esperan un delivery, que efectivamente llega a los pocos minutos. Uno de los delincuentes pregunta el nombre a Ojeda, el modo en que habitualmente recibe este delivery y toma el dinero que estaba sobre la mesa para el pago de las pizzas, se quita la capucha y los guantes y sale a recibir el pedido, paga y deja propina sin generar sospecha.
Luego llevan a Ojeda a la cocina y a Pereyra al dormitorio, exigen dinero, que no había en la casa, le pegan en el rostro a Ojeda con la palma de la mano y le hacen un pequeño corte en un dedo como advertencia de que se lo cortarán si no colabora. Al no hallar efectivo en la casa finalmente, y a sugerencia de los moradores, se llevan dos televisores, dos computadoras portátiles, una cámara de fotos, cuchillería y adornos, elementos que cargan en uno de los dos vehículos del matrimonio, uno un Nissan, y se dan a la fuga, advirtiendo que no llamen a la policía en ese momento.
Cumplieron con ese pedido –los delincuentes se retiraron alrededor de las 23 horas- y no hicieron la denuncia hasta el otro día a las 9. Incluso evitaron comunicarle la situación al patrullero que vigilaba la zona.