Vecino que sufrió
hurto señaló el modo en que considera, se debe actuar ante la inseguridad
San Antonio de Areco.
Jorge Garay fue una de las víctimas de los delitos ocurridos en la localidad
durante el último fin de semana largo (Pascuas y desembarco en Malvinas),
sufrió el hurto de algunos elementos y recurrió
a su experiencia como ex-asesor en seguridad en la Intendencia de Lanús, como para
dar su opinión sobre las acciones que se deberían aplicar para no perder el
estado de tranquilidad que era habitual.
Se ausentó con su familia para visitar a su suegro en
Misiones y en ese espacio de tiempo alguien ingresó a su domicilio en la zona
de Bolívar y Alvear, le sustrajeron un arma antigua, una alianza de oro, una
colección de mates y un cuchillo, esto sin vandalismo, sin desordenar la casa.
Retirado del Ejército, decidió mudarse con su familia a San
Antonio de Areco desde Vicente López hace 2 años, para que sus hijos adolescentes
tuvieran un espacio más contenido y seguro para crecer. Es uno de los socios
del bar El Tokio. Trabajó durante 4 años como asesor en seguridad para la Intendencia de Lanús, una
experiencia muy rica ya que la situación compleja de ese distrito resultó “como
ser veterano de Vietnam”, afirmó para ejemplificar el nivel de complejidad.
Allí pudo comprobar qué cosas no son útiles en el combate
del delito. Elementos necesarios como patrulleros, cantidad suficiente de
efectivos policiales, cámaras de seguridad, serían muy útiles pero no la llave
para ese combate, “el trabajo hay que hacerlo en otro lado”.
Cree que los arequeros –aclara que él se considera así por
adopción- deberían trabajar en el tema de la inseguridad y no relegarla
completamente al nivel policial, ya que, evalúa que desde hace alrededor de 15
años no es allí donde se resuelve el tema.
Si bien acepta que el ladrón debe estar preso, señala que se debe
trabajar desde la raíz del problema. Las estadísticas mostrarían que las edades
promedio de la mayoría de quienes roban están entre los 10 y los 25, por lo
tanto esa sería la franja donde trabajar.
Coordinación de
estamentos estatales
Para ejemplificar la tarea a realizar, personalizó la
situación en un niño que sufre violencia o abandono dentro de su hogar, donde
podría haber distintos tipos de problemáticas sociales. Si bien es una
situación que puede detectar fácilmente un docente, y a su vez comunicarlo al
gabinete psicológico de la escuela, muy probablemente la situación no evite la
deserción del niño, que se ve expulsado del sistema al no poder cumplimentar lo
básico que le exige. Desde ahí existen muchas posibilidades que esté mucho
tiempo en la calle, caiga en el consumo de estupefacientes y desde allí llegue
al delito. Piensa que debe existir una
coordinación entre ese nivel del Estado que es la escuela y otro conformado por
Acción Social y Seguridad del Municipio, que puedan acercar operadores sociales
a ese hogar, llevar contención y además trabajo.
“Creación de
empleo genuino”
“Tenemos que trabajar desde lo social, desde el trabajo, la
creación de empleo genuino. Estar atentos, en Areco hay momentos donde los
delincuentes se mueven a sus anchas, la noche, porque el Estado está ausente en
la noche, en el día el Municipio está presente en un montón de lados. Yo
empezaría por el combate contra el consumo de drogas, la contención del adicto
y muy duro con el narcotráfico. Control de la nocturnidad y el alcohol”,
detalló.
Considera importante premiar a los buenos policías; tener
una división de investigación en la localidad, incluso un perro antidrogas en
zonas como la Terminal
de ómnibus o la ribera; trabajar fuerte con el delito menor para que no llegue
el delito mayor. También mencionó como importante que el Patronato de Liberados
que funciona en la localidad, que hace un seguimiento de quienes fueron
liberados de la cárcel, tenga mayor comunicación con el Ejecutivo y la policía,
“para ver cómo vive esa persona, si no le llegamos con trabajo o con un plan va
a volver a robar”.
Intendente y oposición
También manifestó necesario el ejemplo de Tigre o San
Isidro, cuyos intendentes se involucran hasta el punto de presentarse como
actores de las causas y así pueden hacer un seguimiento. Pero cree que un
intendente sólo no puede luchar contra la inseguridad, necesita también de la
oposición, acordar puntos esenciales de trabajo. Y la colaboración de la
ciudadanía, integrando un foro o aportando datos sobre sospechas. Entiende que
muchos no deseen involucrarse, y encuentra las razones de eso en la desconfianza
que sienten en la Justicia ,
la policía, el sistema penal e incluso los municipios.
Entre mucha información sobre las medidas tomadas en otros
países, Garay finalizó señalando que es optimista en cuanto a la situación de
San Antonio de Areco, ya que Argentina “es un país muy seguro”, en comparación
con el resto, si bien tiene zonas donde actúa la delincuencia, e insistió en
una solución global que incluya educación, salud, justicia, obra pública..