Policiales
San Antonio de Areco. José
María Escobedo lamenta sobre todas las cosas el que los ladrones le hayan
quitado la tranquilidad con la que vivía en este pueblo hasta ahora. La serie
de situaciones evidencia que hay un cambio y que “ahora deberemos estar
alertas, como vive la gente del Gran Buenos Aires o de Capital”.
La situación que vivió junto a su
familia fue compleja, de repente se encontró con dos delincuentes dentro de su
casa apuntándole con un arma a él y a un amigo, de la misma manera despertaron
a su hija.
Los ataron, también estaba en la casa el novio de su hija, y
momentos más tarde llegó su esposa con
una amiga a quien amenazaron con cortarle el dedo si no lograba sacarse el
cintillo y una alianza de oro. Si bien no sufrieron agresiones físicas, sí
verbales, la situación fue traumática aunque solo se prolongó por 20 minutos.
Pedido por lo que no fue
Escobedo pide acciones para que la
localidad vuelva a ser el lugar tranquilo que era, “no puede ser que nos
mostraron siete camionetas que iban a ser para la policía y hoy los efectivos
no tienen en qué salir. Par qué mostramos las cosas, para hacer propaganda”, se
preguntó, “creo que es necesario menos palabras y más hechos”.
En este caso existen evidencias que
podrían ayudar en la investigación, la filmación de las cámaras de seguridad
del interior de la casa, y los datos sobre el vehículo utilizado por los
ladrones, recogidos por una vecina que observó una situación sospechosa.
Imagina que la decisión de
asaltarlos habrá surgido en el momento, ya que su esposa salió y dejó el portón
abierto, eso los habrá inducido a intentar suerte en esa vivienda.