2 de abril - El ex combatiente apeló a la no violencia
San Antonio de Areco. Un
nuevo acto en el monolito que recuerda a los Héroes de Malvinas –Alsina y
Matheu-, se llevó a cabo el martes 2 de abril, y reunió a los ex combatientes,
autoridades y vecinos de la comunidad.
En la conmemoración del Día del
Veterano y de los Caídos en la Guerra de
Malvinas, se recordó que el 3 de abril se declaró por ley nacional “Héroes
nacionales” a los seiscientos cuarenta y nueve combatientes argentinos caídos
en esa contienda. Después del minuto de silencio en homenaje al soldado
arequero José Luis Galarza, fallecido en combate y a Juan Carlos Ábalos y
Carlos Álvarez, quienes murieron después de la guerra, se leyó la nómina de
soldados arequeros que combatieron en las Islas: Juan Carlos Ábalos, Carlos
Álvarez, Carlos Arregui, Andrés Aznarez
Andrés, Guillermo Barañuk, Ricardo Basile, Jorge Luis Cisneros, Vicente Américo
Demarchi, Fernando de Prinzio, José Luis Galarza, Victorio Andrés Hartvig,
Emilio Insaurralde, Gustavo López, Aldo Daniel Ludueña, Oscar Márquez, Hugo
Morris, Hugo Alfredo Osterwalder, Esteban Portillo, Sergio Scarano, Miguel
Ángel Taurel.
Uno de ellos, Fernando De Prinzio,
habló en la ceremonia, y, después de agradecer la creciente presencia de
vecinos en estos actos, anunció que ese día no hablaría del lado violento de
las guerras, citó una frase del Papa Francisco, “Todo se pierde con la guerra,
todo se gana con la paz”, que le generó emoción, y es por ese lado que quiso
transitar, “el de la no violencia. Ya que nuestra sociedad y a nivel mundial
también, se está llegando a límites de los cuales es muy difícil volver una vez
que se rompen. Por eso nosotros, que una vez tuvimos que romperlos, y
conociendo las consecuencias de las cuales fue muy difícil volver, queremos
transmitir la experiencia para las nuevas generaciones, que busquen otra manera
de resolver los conflictos”.
Y con certeza de lo que decía
finalizó, “violencia que padecen los jóvenes combatientes de ambos bandos,
jóvenes que no se conocen entre sí y van al combate en nombre de poderosos que
sí se conocen, pero que nunca se pelearán entre ellos”.
El intendente Francisco Durañona
coincidió sobre las implicancias de la violencia y subrayó que tanto las duras
experiencias dejadas por la Guerra de
Malvinas como por el Golpe de 1976, han hecho madurar al pueblo argentino, destacó el avance hacia una América Latina
unida, a pesar de las diferencias.
Escritores locales recitaron parte de
sus trabajos sobre Malvinas, y se leyó la carta de Jésica Cisneros, hija de un
ex combatiente.