Comenzó la edición 2013
Capitán Sarmiento. Superado el inconveniente que generó la tormenta de la madrugada del sábado 2, la
organización de la feria Cahuané redobló esfuerzos y quedó todo en condiciones para su apertura
ayer jueves 7 y su desarrollo hasta el domingo 10, en el predio Jorge Milicich.
En esta reacción, el intendente
Oscar Ostoich destacó la buena predisposición de la empresa proveedora de las
carpas, de empleados municipales, instituciones, vecinos y auspiciantes, así
como el aporte del gobierno bonaerense para el festival artístico. “Ya está todo listo para recibir a los
artesanos; muchas gracias a todos”. Si
bien es de lamentar el destrozo que causó la tormenta, “por suerte en ese
momento no había nadie en la carpa”. La
inauguración oficial es este sábado 9 a las
20.30 horas, “el Cahuané es la fiesta de la gente de Capitán
Sarmiento, de la provincia de Buenos Aires y también del país, porque es a
nivel nacional”, destacó Ostoich.
Horacio Arostegui, director de
Cultura, igualmente agradecido a quienes colaboraron en la emergencia, señaló
que en esta 25º edición de la feria,
“queremos que el Cahuané brille como nunca”.
Para esto llegan a la ciudad artesanos de todo el país y también de
países vecinos, con artesanías tradicionales y novedosas, para todos los
gustos, “tejedoras de lana de vicuña y fabricantes de bombos de Santiago del
Estero; escultoras en metal y trabajadoras de fieltro, siempre nivelando para
arriba”.
Del viernes al domingo, en carpa
aparte, talleres de iniciación y perfeccionamiento por unos catorce maestros
artesanos, “también vienen invitados, es una inversión que el intendente
decidió hacer para promover nuestra ciudad y para que lo aproveche la gente”. Para el festival de música, canto y danzas,
El Canoero, Yamila Cafrune y Antonio Tarragó Ros, más artistas locales y de la
zona. Esto, “más un patio de comidas con todo lo que hay en una fiesta de este
tipo”.
Arostegui reconoció que para el
municipio “no es fácil pagar almuerzo y alojamiento a unas 500 personas por
cuatro días, pero es una inversión”. Con
lo que se recauda en la cantina, atendida por la Asociación de Amigos de la
Casa de la Cultura, el municipio afronta el dictado de los muchos talleres
anuales. El costo de la entrada se
mantiene en $10, “de esa manera el artesano puede vender”.
