Manifestaron frente a la Comisaría pidiendo justicia
San Antonio de Areco. Un
grupo de personas, entre las que se encontraban familiares del pequeño Federico
Adriel (12) y de su padrastro, Juan Adriel, se congregaron en la Plaza Arellano el miércoles 13 de marzo alrededor de las 11 para pedir
justicia ante el suicidio del niño, ocurrido el sábado anterior.
Fueron recibidos por los comisarios Fernando Marino y Miguel González. Programaron una marcha desde el Barrio Prado hasta el centro de la ciudad para las 19 horas del viernes 15.
Entre las manifestaciones de quienes conformaron el grupo que reclamaba, se escucharon acusaciones de violencia de parte del padrastro Adriel, hacia Federico y hacia otros familiares. Incluso hubo relatos de torturas premeditadas.
Ana Maidana, abuela
materna de Federico, manifestó que existieron denuncias desde la Escuela
N º 4 a la que había concurrido su nieto, lo que derivó en que un
juez le consultara si podía tener en su casa a Federico, y ante la respuesta
afirmativa, “me dijeron, ‘quédese tranquila, vamos a hacer todo lo posible’. El
nene sufría violencia de parte del padrastro Juan Adriel, lo voy a decir con
todas las letras”.
Maidana señaló que hubo vecinos que
también denunciaron las agresiones contra Federico, “quedó en la nada. Otros le
tenían miedo (al padrastro)”.
Los familiares presentan dudas,
además, sobre la existencia del suicidio, “pareciera que alguien lo instigó a
que hiciera eso, o por ahí lo hizo”, señaló la abuela, teniendo en cuenta el
sufrimiento que padecía el niño.
Acerca del accionar de la madre de
Federico, Maidana manifestó, “no hacía nada porque le tiene terror, la tiene
amenazada, veía que le pegaba pero no atinaba a reaccionar a proteger a su hijo
(…) el padrastro le hacía hacer cosas de grandes, no lo dejaba jugar”.
Una de las hijas de Adriel (hermana
de Federico) que vive en Capilla del Señor, se sumó a la manifestación y
mencionó, “nosotros lo vivimos en carne propia”, en referencia a las agresiones
de Adriel, “él maltrataba al nene (…) lo mismo le pasó a mi hermano Juancito,
todavía tiene una cicatriz en la cabeza. También a mi hermana y a mí, a mi mamá
la golpeaba con una silla en la espalda cuando estaba embarazada de mí; abusó y
violó a mi tía a los 12 años y con un arma en la cabeza, hay denuncias. No dejaba que mi mamá nos
amamantara, nos sacaba afuera. Federico comía afuera como un perrito, le pegaba
gomerazos en el tobillo (…) iba a la psicóloga y tenía miedo porque antes de salir el
padrastro lo amenazaba diciendo que si contaba algo después iba a ser peor”.
Un sobrino de Juan Adriel, hijo de
su hermano José Luis, padeció una situación similar a la de Federico con su
propio padre, “me mandaba a pedir en la calle, abusaba de mi hermana, nos
golpeaba para que no dijéramos nada. También lo denunciaron un montón de veces
pero la
Justicia acá no se movió, la
única vez que hicieron algo fue cuando fueron a denunciar directamente a
Mercedes”. Considera necesario que algo se modifique, “en Areco hay muchos
casos de pibes maltratados”.
Rosa Adriel, hermana del padrastro
de Federico afirmó, “el chico viene maltratado desde chiquito, lo hacía caminar
arrodillado por clavos, sal, maíz”. Como un modo de buscar una salida, “le
avisé a la directora de la Escuela 4
(…) vinimos a la Comisaría ,
también vinimos con el hijo de José Luis Adriel, porque los dos iban golpeados
a la escuela”. Cree que Federico “se mató de cansancio”, ante una situación que
no parecía tener salida.