Fue hallado en un campo
San Antonio de Areco. La
localidad fue golpeada por la noticia del suicidio de un niño de 12 años. El
relato realizado desde la Comisaría
local conmovió doblemente por la corta edad de la víctima, hijo de un conocido
vendedor de pochochos de la localidad, de apellido Adriel.
La policía tomó conocimiento de lo
sucedido alrededor de las 15 horas del sábado 9 de marzo. La víctima fue
hallada por el propietario de un campo ubicado a unos 1.200 metros de la Ruta 31
-en una zona cercana a Granel Sur-, quien se acercó al lugar, donde se
encuentra un monte y una edificación abandonada, que incluye un molino y un
tanque australiano. El dueño del campo había ido hasta allí con su hija, para
realizar una limpieza del camino de acceso ya que sobre todo el espacio habían
avanzado los árboles. En ese momento observó un cuerpo colgando desde un caño
que unía el molino con el tanque australiano, por lo que avisó a la policía
inmediatamente.
Al acercarse al lugar los efectivos
policiales, constataron la presencia del cuerpo de un menor de entre 12 y 14
años, colgando desde el caño por una soga, de la que también pendía una
bicicleta. Solicitaron la presencia de Policía Científica y preservaron el
lugar hasta su llegada, que ocurrió recién a las 17. Poco tiempo después del
arribo del personal de la Comisaría
local al lugar, llegó una mujer, que se identificó como la madre del joven
Adriel, buscándolo ya que le había dicho alrededor del mediodía que iba hasta
ese campo a buscar cañas –que utilizaban como palitos para los pochochos o
algodón de azúcar-, al demorarse el niño en regresar fue en su búsqueda.
La policía investiga, como en todo
caso de suicidio, las cuestiones de fondo que pudieron llevar a la trágica
decisión. La operación de autopsia no indicó signos de violencia sobre el
cuerpo previos al hecho.
