Nuevo robo en casa de familia
San Antonio de Areco. El
martes 12 aproximadamente entre las 19:30 y las 20:30 otra familia de de la
localidad fue víctima de la delincuencia. La dueña de la casa situada en calle
Martínez 69, Silvia Susana Magallanes, relató el acontecimiento en el cual no
estuvo presente pero le ocasionó angustia por el momento de indefensión que
vivieron una abuela, su nieta y bisnieta.
En el hogar se encontraba Elsa Gómez, su
madre que estaba acompañando a la nieta que tiene una beba de un mes, “de
repente escuchó que golpes sobre la puerta vidriada y pensando que era su hija
que regresaba al hogar abrió”, pero grande y triste fue su sorpresa cuando se
le presentaron dos personas a cara descubierta “de los cuales uno portaba un
cuchillo y el otro un revólver que advertían al grito insistían que abriera o
los mataba” la mujer no tuvo más opción que dejarlos ingresar. Acto seguido la maniataron sobre la cama con
precintos que le lastimaron las extremidades.
Entre los objetos robados por ambos
delincuentes fueron un plasma de 32 pulgadas, un televisor común de 21 pulgadas
y otro de 14, además de de una notebook y la impresora. Pero de lo desvalijado
lo que provocó más angustia fue la
cámara de fotos ya que “la conseguí con el trabajo de 25 años, recién me la
compré cuando reuní seis sueldos” lamentó Magallanes.
Respecto del trabajo policial, la familia
se mostró conforme, “en la comisaría tomaron declaraciones a los vecinos pero
nadie vio nada”.
Un dato que despertó la atención de la
familia es que uno de los ladrones preguntó nervioso a la mujer maniatada
cuándo llegaría a la casa el marido en su camioneta. Magallanes explicó que
tanto ella como su madre son viudas, por lo que el comentario de los
delincuentes delató el posible error. “Buscaban dinero pero se equivocaron de
casa” interpretó.
Tras la dura situación la familia contó
que pese haber sufrido la inundación del 2009, esta situación ocasionó más
pérdidas y generó un miedo difícil de superar ante el conocimiento de que este
tipo de atracos se repiten en la ciudad. Ahora, “nos tocó a nosotras”,
finalizó.
