Electricidad y arbolado público
lideran el ránking de reclamos
Capitán Sarmiento. En la diversidad de mensajes que FM Universo
recibe y difunde, en los últimos días hubo voces críticas dirigidas a fallas en
el arbolado público, el servicio eléctrico y a promover cambios en el orden
jurídico. La
ley del talión, el “ojo por ojo, diente por diente”, sistema surgido en la Antigüedad, desestimado por Jesús y
el cristianismo pero extendido en Occidente hasta la Edad Media, debería ser
readoptado de acuerdo al criterio de una vecina.
Electricidad
Elsa, vecina del paraje
El Descanso, manifestó su disconformidad con el servicio eléctrico, “ahora
tenemos el servicio, pero estuvimos tres días sin luz y en la tormenta anterior
estuvimos cuatro días sin luz; es terrible la cantidad de comida que tengo que
tirar”. El reclamo al 0800-999 3336 dispuesto por la empresa Eden para atención del
cliente no le da resultado, “te ponen la computadora; gastás teléfono, gastás
tarjeta y no te atiende nadie”. El
estado del camino tampoco favorece la comunicación, “llueve y los caminos se
rompen, pero la gente del campo tiene que salir”.
Árboles
Lilian, vecina de la
calle Hipólito Yrigoyen, destacó que su llamado al teléfono 0800 de Eden para
verificar lo asentado por Elsa, tuvo otro resultado. “Llamé para probar y me
atendieron en el acto”. En efecto, “me
atendieron re bien, les pregunté por qué no atendían a otra gente y me dijeron que
debía ser por la zona”. Su queja va
hacia la frondosidad de los árboles, “en Independencia y Daimo Bojanich los
árboles tapan la luz y es una boca de lobo”.
Frondosidad sobre la que ha expuesto en el corralón municipal, “pero a
nadie le interesa”.
Marta, vecina del barrio
La Loma, destacó que “las calles están a oscuras; hay que poner gente idónea y
podar las plantas en los meses que corresponde”. Hasta donde sabe, “las plantas se podan en
los meses que no tienen ‘r’, mayo, junio, julio y agosto, cuando la savia está
toda en la raíz, lo sé porque mi padre tenía frutales y árboles de sombra, como
en todas las casas”. Igualmente,
“debería haber una ordenanza para que gente con plantas de tantos años, las
saque y ponga nuevas”. Los
inconvenientes no llegan solo con los árboles y las tormentas fuertes, “la
noche de la tormenta pasó un camión y tiró todos los cables, el domingo estuve
como veinte y pico de horas sin luz, y
sin luz no hay nada”.
Marcela, del barrio La
Liga, apuntó al servicio de la empresa Edén. En su barrio, “hay un palo que en cualquier momento se
cae”. Según observa, no solo en su
barrio, “ando en bicicleta y veo palos
que se caen en cualquier momento, están repodridos; el servicio es una porquería
pero cuando llega la boleta de la luz hay que pagarla, si no te quedás sin
luz”. La oscuridad de su calle,
Corrientes, no es por frondosidad de los árboles, “no hay luz, está todo
oscuro”. Entiende que los vecinos deben
expresar su opinión, “si nos callamos nos agarran por estúpidos”.
Nilda, con vivienda sobre
calle Moreno, acotó que “hay árboles
gigantes, son muy lindos pero son para estancias o parques, no para veredas, si
llegan a caer para el lado de nuestras casas terminamos aplastados”. Y el alumbrado público desaparece, “la luz
está pero está escondida entre los árboles”. En una realidad sombría, percibe
una luz, “pasó lo del Papa, es muy emocionante, yo estaba sola, estaba tomando
un té y quedé paralizada, y parece que a todo el mundo le pasó lo mismo”.
