Andrea Chelli trató
de alertar a la posible víctima y a la policía de lo que sospechó era un
intento de robo
San Antonio de Aerco.
Andrea Chelli, vecina de la localidad y presentadora de un programa de
televisión local, fue testigo del accionar de un grupo de delincuentes que
habrían intentado robar a Héctor Quaranta, empleado de la empresa PURO, cuando
se dirigía al Banco Provincia el viernes 25 de enero alrededor de las 13.45.
Serían los mismos que siguieron al vecino Walter Cuello.
Chelli relató que caminaba por la vereda de la calle Alsina,
a la altura de la Joyería Oberti ,
frente a la Plaza Arellano , en
dirección al Banco Provincia, cuando notó que Héctor Quaranta estacionaba en la Plaza con su camioneta, le llamó la
atención que un auto negro, que podría identificar como un VW Voyage en el que
iban cuatro hombres también estacionaba bruscamente. Mientras Quaranta cruzaba
la calle hacia el Banco, dos de los sujetos, “morochos y corpulentos”, se
bajaron del auto, uno de ellos sacó un elemento de su bolsillo, se acercó a la
camioneta e hizo un tajo en la cubierta delantera derecha, el otro siguió a
Quaranta y parecía indicarle que algo le había pasado a su camioneta, pero el
vecino hizo caso omiso del alerta y continuó su camino. El auto con tres de los
sujetos, se pone en marcha y estaciona en la zona del Banco Macro.
Ante lo que le pareció un delito en marcha, Chelli decidió
regresar sobre sus pasos y dirigirse a la
Comisaría para solicitar ayuda, “me atendió el secretario
administrativo, pedí que me atendiera alguien, me dijo que no había nadie, que
no tenía móvil y que el oficial estaba ocupado. Le pido que salga y sea testigo
de que algo pasaba, le di los datos”. Chelli, ansiosa por dar aviso a Quaranta,
se fue de la Comisaría
hacia el Banco, donde finalmente lo halló en una de las oficinas y le relató
todo lo que había observado, “le digo ‘no salgas, no hagas ninguna operación
con dinero’. En ese momento llega mi marido y le conté lo que había pasado, nos
acercamos a la camioneta y vimos que la rueda izquierda tenía un puntazo”.
Chelli se enteró más tarde de lo sucedido a Cuello, y supo
además que una amiga de ella había sufrido una situación similar el lunes
anterior, cuando un hombre le había indicado que tenía una cubierta desinflada
y le ofrecía ayuda para cambiarla.