Corsos 2013
San Antonio de Areco.
La primera noche de Corsos tuvo como figura central para el momento del
espectáculo a Palito Ortega, que convocó a unas 15 mil personas al
Polideportivo. Ese mismo día había ofrecido una conferencia de prensa, de la
que participaron además el intendente Francisco Durañona y la directora de
Cultura, Florencia Mendizábal. Palito agradeció la invitación, recordó sus
inicios, parte de su trayectoria y se mostró conforme de acercar su música a la
gente, principalmente a quienes no pueden pagar una entrada para ver sus
espectáculos.
Mendizábal destacó que era “un lujo” tener a un artista que
reúne con su música a muchas generaciones, también subrayó que el Corso “es una
fiesta grande para esta ciudad, es popular, está creciendo (…) genera mucho
movimiento y trabajo para mucha gente”.
Palito señaló que está recorriendo el país con los
conciertos organizados desde la
Secretaría de Cultura lo que le permite “estar en escenarios
junto a la gente que nos conoce de muchos años, gente que muchas veces no puede
pagar una entrada en un teatro”. También manifestó que comprueba “con alegría” que hay mucha gente joven
trabajando en política.
Confió que su recital traería buenos recuerdos a quienes
vivieron “la época de los 60” ,
el tiempo del inicio de su carrera, “empezamos en un programa de televisión con
muchos sueños y esperanzas, la vida nos permitió viajar por el mundo, que
nuestras canciones se graben en distintos idiomas. La generación del 60 fue una
buena camada de gente joven de nuestro país y del mundo”.
Reflejar lo mejor
En sus canciones “simplemente pude reflejar lo mejor que
pude de la vida, viniendo de un hogar humilde, de un pueblo pequeño, habiendo
pasado muchas precariedades, preferí cantarle a la vida en su aspecto más
positivo, sin desconocer una realidad muchas veces dolorosa. Entendí que lo
peor que podemos hacer es bajar los brazos, quedarnos lamentándonos. Ante la
adversidad hay que mirar para adelante, y es lo que creo que está haciendo el
país”.
“La felicidad” fue la canción suya que más se grabó en el
mundo, “me abrió puertas en países que nunca soñé (…) esa canción tan simple
hizo que pasaran cosas que me sorprendieron”. Otra canción que le trajo
gratificaciones fue “Sabor a nada”, grabada “por todos los cantantes melódicos
más importantes del repertorio romántico latinoamericano”.
Un paréntesis
Con respecto a su actuación en política, la describió como
un paréntesis breve en su vida, “la vida es más rica cuando uno enfrenta todos
los desafíos que se presentan, lo mío fue eso”, recordó el momento en que fue
gobernador de la provincia de Tucumán, y señaló que aún con la poca experiencia
que tenía pudo hacer cosas importantes en temas fundamentales como la salud y
la educación. “Hace 13 años que volví a mi mundo, el de la música”.
El intendente Durañona señaló que la presencia de Palito en
la ciudad “una figura de la música popular”, era para él “un orgullo.
Lalo Fransen
Como parte de la banda de Palito también estuvo su amigo
Lalo Frasen, “siempre acompañando al Rey”, afirmó, y recordó que se conocieron
en el programa televisivo El Club del Clan en los inicios de la década del 60,
“hace 50 años que estamos juntos, soy el director de la orquesta y el
arreglador, además toco la guitarra”. Además de estar ligados por la música,
también lo están por los afectos, “me una a él una amistad muy grande,
profesional y humana, él es padrino de mi hijo Julián, productor del show de
Palito, y yo soy padrino de Sebastián, el productor de Graduados y de otros
éxitos”.