Vecino sufrió una
persecución. Le habían cortado una cubierta para que se detuviera
San Antonio de Areco.
El viernes 25 de enero un grupo de sospechosos habría tratado de robar el
dinero a clientes del Banco Provincia que realizaron extracciones.
Actuaron a través de algunas maniobras
de distracción realizadas en el exterior de esa entidad. Aparentemente días
antes también habían actuado. Hasta el momento de la nota solo un vecino hizo la denuncia y una vecina se
acercó a la Comisaría
para alertar sobre lo que creía iba a ser la concreción de un delito.
Walter Cuello, quien trabaja en PURO, relató lo que le sucedió ese viernes
alrededor de las 13.30, momento en que se dirigió al Banco a retirar 23 mil
pesos de un préstamo. Después de ingresar en una de las oficinas de la entidad,
se dirigió al sector de cajas para sacar número y esperar su turno para retirar
el dinero. Le llamó la atención el corte de pelo de un hombre joven que ingresó
al sector, casi rapado y bien vestido, no sacó número y se sentó con actitud
nerviosa, observando hacia distintos lugares. El joven incluso se levantó y se
acercó al área de cajas para luego salir y volver a ocupar el asiento.
Cuello además notó la llegada de un hombre, morocho, con una
remera blanca rayada, tampoco sacó número y se sentó, parecía buscar a alguien.
Cuando llegó su turno, Cuello ingresó a la zona de cajas y
mientras hacía la extracción de dinero, notó que el joven se acercó al lugar
para retirarse enseguida. Una vez fuera del Banco, Cuello iba atento ya que no
es común para él portar esa suma de dinero, comenzó a caminar hacia donde había
estacionado su camioneta, Mitre y Belgrano, notó que el joven del corte de
cabello que le había parecido extraño caminaba detrás de él. Cuello subió a su
camioneta, puso el seguro, dejó el sobre en el asiento y encendió un
cigarrillo, en ese momento observó al joven pasar junto a la camioneta y
escuchó un golpe, se dio vuelta y vio al sujeto en cuestión agachado cerca de
la cola de la camioneta, luego se irguió y siguió caminando pero mirando a
Cuello, que había decidido bajarse y preguntarle qué había hecho, pero al
volver la mirada hacia el frente se encontró con el hombre de remera rayada que
había visto en el Banco, quien le hacía
señas como para hablar con él. Al mirar hacia atrás nuevamente, Cuello notó que
el joven regresaba, “no lo dudé, puse en marcha y salí. A mitad de cuadra, a la
altura de los cajeros, miro por el espejo y veo un auto negro atravesado en la
calle y al hombre de remera rayada subiéndose al vehículo”.
El vecino decidió dar la vuelta a la Plaza
Arellano , lentamente, y notó que el auto lo seguía, durante
un instante pensó en detenerse frente a la
Comisaría pero no lo hizo, siguió por Alsina, al cruzar Mitre
un hombre que conducía una camioneta Renault Kangoo blanca comenzó a hacerle
señas, Cuello lo ignoró, dobló por General Paz, la camioneta siguió su marcha
pero el auto negro dobló detrás de él. “Ahí me asusté y empecé a dar vueltas
por todos lados hasta que lo perdí. Tomo la calle Moreno y antes de llegar a la
veterinaria de Mauricio Laurens –Moreno y Alem- me bajé, tenía la goma trasera
del lado del acompañante con dos cortes”. Llamó a su esposa para que lo
recogiera, dieron otras vueltas, incluso encontraron el auto negro que pasaba
por donde había quedado la camioneta. Esperaron un tiempo y Cuello regresó a cambiar la rueda. En ningún
momento avisó a la Policía ,
“ese fue mi error”, reconoce.
Le llamó mucho la atención además, que el contador de PURO,
también sufriera una situación similar el mismo día y en el mismo horario.
