Los ladrones habrían actuado rápidamente
San Antonio de Areco.
Después de varias semanas de tranquilidad, se repitió un hecho de inseguridad
de los que durante este año se dieron en varias oportunidades. Un matrimonio
vecino de la calle Lavalle, entre Zapiola y Bolívar, sufrió un robo en su
vivienda durante la tarde del viernes 7 de diciembre.
Jorge Antonio Poncio y su esposa
María Teresa Cossa, fueron las víctimas de este delito. Domiciliados en Lavalle
483, debieron ausentarse en la tarde del viernes para concurrir a una consulta
médica en Mercedes. “Salimos a las 15 y regresamos a las 18.40. Cuando subimos
el auto vi la puerta rota, fue desesperante, empecé a los gritos, ‘me robaron,
me robaron’”, relató María Teresa. Los ladrones habían forzado la puerta
principal para ingresar y al retirarse la habían entornado apoyándole un
sillón.
A pesar de las advertencias de su
esposo para que no ingresara a la casa ante el riesgo de que los malhechores
pudieran estar en el interior todavía, María Teresa lo hizo de todos modos y
halló un gran desorden, “no había un cajón en los muebles, todos dados vuelta,
todo revuelto”, pero suponen que el paso de los ladrones por el lugar debe
haber sido breve ya que si bien se llevaron dinero –alrededor de 500 pesos-,
algunas alhajas, documentos y medicamentos, dejaron cosas de valor como
relojes, computadora, etc.
“Una sensación espantosa, es como si
te desnudaran”, describió María Teresa, quien confiesa que a partir de este
hecho siente miedo. “Quedan solo tres casas sin robar en el barrio”. Si bien se
trata de una calle muy concurrida, “pasa gente durante las 24 horas del día,
pero en las casas de los vecinos nunca se sabe si hay alguien o no”.
El oficial principal Roberto
Lacomette señaló que se trataría de un caso al azar y no premeditado, “hubo
muchos concurrentes a la ciudad, mucho turismo, siempre están los que miran
todo y nadie se da cuenta que es observado por ese tipo de gente”. El
relevamiento que hizo el personal policial por la zona no dio con ningún
testigo del hecho.
