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miércoles, 16 de mayo de 2012

Teresa Alonso dirige dos talleres municipales de teatro


Pasión es el trabajo con adultos mayores y chicos especiales
San Antonio de Areco. María Teresa Alonso tiene a su cargo dos talleres municipales el de Teatro de Adultos Mayores y el de Teatro Especial “Sol Dorado”, dos desafíos que Teresa disfruta enormemente, ya que la conexión con las personas que los integran le trae muchas satisfacciones.


El taller de “abuelos” se inició en 1997, tenía en ese momento como director a Humberto Batistelli que al enfermar, requirió de ayuda, así Teresa se incorporó como asistente de dirección y continuó en ese puesto incluso con el siguiente director, Abel Rossi. En 2001, Rossi debió dejar la dirección y allí Teresa tomó su lugar. 
El Taller de Teatro Especial se inició en 2001, a partir de un proyecto que presentó Teresa junto a su hermana Chiche, “que era directora de la Escuela 502”, el proyecto fue aprobado por Cultura y así se inició este taller que dirige Teresa con la colaboración de Alfredo Salcedo entre otros. El nombre “Sol Dorado” surgió entre todos los participantes, “porque ellos te dan la alegría de la energía amorosa que da el sol”.
Su pasión por trabajar con los chicos especiales surgió luego de su trabajo como preceptora del colectivo de la Escuela 502. Ese contacto le gustó por lo que quiso continuar trabajando en esa institución pero por algún error no figuró en el listado en el momento que debían definir la preceptoría. Lamentó ese inconveniente pero gracias a eso surgió el tema del proyecto del taller y así terminó trabajando con los chicos en una actividad muy rica, “por algo pasan las cosas”, confió.
Con el tema de los abuelos, todo comenzó cuando le pidieron que reemplazara a una profesora de yoga que había dado clases en el Centro de Jubilados por diez años, “en el 93 se iba y apareció Alicia Casco a pedirme que diera yoga en su lugar –se había formado como profesora de gimnasia general pero nunca había ejercido-, yo no sabía si quería hacerlo en ese momento, fui a probar, tuve un grupo y quedé encantada. Surgió ahí mi otra pasión, trabajar con los abuelos”.
Los talleres
Especiales cuenta con dieciocho alumnos, un número que Teresa considera casi el límite para trabajar como corresponde y obtener logros. “Es un grupo maravilloso”, afirmó, “les gusta, les hace bien, lo hacen muy bien y tenemos la suerte de que los padres acompañan”. Las clases se dictan los martes de 16.30 a 18.30 en el Salón Guerrico.
Adultos mayores tiene este año quince participantes. Cada año evalúan la participación o no en los torneos que se iniciaron con el nombre de Bonaerenses y hoy se denominan Torneos BA, este año esa participación implicará que tengan que desdoblarse en dos grupos ya que no deben superar los seis integrantes. En ese sentido prefirieron competir localmente los dos grupos y que de ese encuentro surja quienes representarán San Antonio de Areco, que elegir dentro del taller quienes participarían y quienes no. Las clases se dictan martes y jueves de 14.30 a 16.30 en el Salón Guerrico.
Las obras de teatro que preparan son llevadas luego a las localidades –Vagues, Villa Lía y Duggan-, “vamos a distintos centros, es un intercambio. Las ofrecemos en las escuelas como integración, que los chicos vean qué hacen los abuelos. Es un material que tenemos para movernos”.
En el caso de los chicos especiales, prefieren no participar de los Torneos BA porque considera a esa competencia “muy fría, todo apurado, los chicos nerviosos, no va. Me gusta más lo participativo”. Por eso elige sumarse a “Integración por el arte”, el área del Instituto Cultural de la Provincia que coordina Gustavo Manzi y que lleva adelante programas que utilizan varias disciplinas artísticas como estrategia para integrar a personas que sufren discriminación por su situación física o mental. “Se hacen encuentros, si uno tiene una obra la representa, los chicos ven cómo se trabaja, hay talleres donde aprendemos, es lindo”.
Su tarea la llena de satisfacciones. El contacto con las personas que integran los dos talleres le resulta muy rico, y sabe que hay un ida y vuelta, que en el caso particular de quienes conforman el taller especial, considera muy difícil de reemplazar.