La movida musical de Areco
San Antonio de Areco. La
Biga Alada surgió a través de una teoría de Platón sobre la salvación del alma,
concepto que fue tomado por un grupo de jóvenes para dar origen a una banda de
música.
El grupo se caracteriza por hacer
una fusión de distintos géneros musicales como el candombe, el jazz, tango,
blues, reggae. Han grabado demos con los que recaudan en los shows y sus letras
apuntan a los problemas sociales, el hombre de la clase trabajadora, sus
miedos, alegrías, tristezas y experiencias vividas. El objetivo es lograr
generar ganancias con la música para subsistir y dedicarse de lleno a esta
actividad “y que nuestras canciones sean acompañadas por miles de gargantas que
comprendan el mensaje que intentamos enviar”.
Conformada por Chapu Morales (voz),
Nido Morales (guitarra) y Laucha Savoy (piano y teclados), Martín Nass (voz y
armónica), Agustín Viú (saxo) y la Chona Di Carlo (bajo), La Biga Alada ensaya
detrás de las vías, muertas, del tren en el Barrio Prado y su debut en los
escenarios no data de más de seis meses. El nombre de la banda “lo sacamos de
un libro de filosofía, dijo el cantante, es una teoría de Platón que habla de
la salvación del alma, una especie de Yin y Yan griego representado por un
carro alado y dos caballos de los cuales unos es blanco bueno y obediente; y el
otro de color negro , mal alimentado e indomable, por lo cual se hace difícil
ir al paraíso, la teoría dice que los mortales poseemos este carro, en cambio
los dioses poseen dos caballos blancos; la comparación que nosotros hacemos con
la banda es la dificultad de llegar a vivir de esto, siendo los caballos
blancos los bares en los que tocamos y la gente que nos aplaude y los caballos
negros la mala suerte que nos rodea y la gente que nos caga”, explicaron.
Quien dio rienda suelta a este
proyecto hecho realidad fue el cantante que tenía en mente a los que lo
acompañarían en este viaje musical. Junto a “Laucha” Savoy y a la Chona quienes
ya entendían un mecanismo interesante de la música en su totalidad y por otro
Nido quien siempre iba acompañando los proyectos en familia, hermano y
guitarrista excepcional, más adelante, pero no antes del debut se sumaron
Agustín Viú con su saxo y fluidez autoral y Martín Nass, quien dio un soporte
vocal inmenso y unas notas resonantes con su instrumento de viento.
