Una persona que limpiaba un terreno lo encontró semienterrado
San Antonio de Areco.
Mientras limpiaba un terreno –España entre Italia y Aubain-, el joven Julio
Cicarelli halló el jueves 3 de mayo un proyectil de guerra semienterrado, el
que estaba en condiciones de detonar, según se supo después. El joven lo
trasladó hacia la Comisaría ,
desde donde llamaron a personal de explosivos que lo hizo detonar.
El comisario inspector Julio Di
Nardo, jefe de la Policía Distrital ,
informó a PRIMERA FILA que se pudo determinar que el proyectil era de un obús
de 84 milímetros, una pieza de artillería similar a un cañón pero con menor
longitud, que podría tener un alcance de entre 15 y 20 kilómetros. “Era de 50
centímetros por 15 de diámetro, estaba en condiciones de explotar, armado,
tiene una espoleta en la punta que con el golpe produce la explosión”.
Personal de Bomberos y Explosivos de
Luján que pertenece a la Departamental de Mercedes se acercó a San Antonio de Areco e hizo detonar
el proyectil, “estaba en condiciones de explotar en cualquier momento, se veía
que era antiguo e inestable”, explicó Di Nardo, quien señaló que la detonación
controlada en una zona descampada dejó un cráter de dimensiones importantes,
“muy peligroso, si hubiera estallado en una zona contenida por paredes se
potencia más la onda expansiva con consecuencias de daño material y de vidas
llegado el caso”.
Se desconoce cómo llegó al lugar ni
el tiempo que había permanecido enterrado, las señales de óxido indicaban que
podía haber sido bastante prolongado ese tiempo. Si bien se inició una
investigación por hallazgo de explosivo, Di Nardo manifestó que no es sencillo
reconstruir los pasos que llevaron al proyectil hasta ese lugar. No es algo común
lo sucedido, sí es más habitual hallar grandas, “de hecho el año pasado se
encontró una que se hizo detonar. Esto parecía ser de bastante antigüedad”.
