Policiales
San Andrés de Giles. En la mañana del sábado 24 una familia de
esta ciudad fue asaltada en su domicilio de Sarmiento al 900 por dos sujetos de
los cuales uno de ellos, con antecedentes penales, fue detenido hacia la noche de ese día en Luján. Los delincuentes habían ingresado a la
vivienda del matrimonio Larroque Pagano hacia las 8 de la mañana violentando
una reja y esgrimiendo arma blanca y revólver, recurriendo para huir al
vehículo de Pagano, a quien tomaron de
rehén y soltaron junto con su auto en cercanías de Luján.
La actuación
policial, orientada por la víctima y
encubierta mediante un vehículo particular, permitió localizar y detener
en el barrio denominado La Capilla a Lucio Luis Redondo, de 30 años, quien
había sido reconocido previamente en
rueda fotográfica.
Sobre el modo en que se produjo el robo
calificado, el subcomisario Mariano Calomino informó que estaba el matrimonio con
su hijo de corta edad en la vivienda cuando fueron sorprendidos por dos sujetos
armados que luego de reducirlos y quitarles dinero en efectivo, joyas y otros
elementos personales, se dieron a la fuga en el vehículo de Pagano, llevándolo
como rehén. El rastrillaje iniciado a partir del alerta a
la policía se orientó a la hora con el llamado telefónico que la víctima
realizó cuando fue liberado junto con su auto.
Calomino destacó que resultó determinante
para el esclarecimiento del hecho la intervención de un instructor de la
Fiscalía 2. Diego Ferretis, residente en
esta ciudad y anoticiado de lo que
ocurría, se presentó en la comisaría a colaborar, “ahí se empezó a trabajar
codo a codo con el Departamento Judicial y se fueron recabando pruebas”.
El grupo operativo que se conformó con
personal policial de Luján para cumplir con el allanamiento ordenado por el
fiscal Pedro Illánez (“consideró que tenía las pruebas suficientes”) no tuvo
una tarea fácil. “El lugar hostil,
encontramos mucha resistencia por parte de la gente que vive ahí, tuvo que intervenir la Fiscalía de Luján por resistencia a la autoridad”, observó Calomino.
Con presencia de testigos se encontró en
la habitación de Redondo elementos reconocidos por Pagano, quien sin intervenir
acompañó en el procedimiento. Redondo,
que se había dado a la fuga ante la presencia policial, fue localizado en una vivienda cercana y por
orden del fiscal quedó detenido en la comisaría de Luján.
Calomino agradeció la colaboración de la
víctima y la intervención de Ferretis, “sin estar de turno estuvo con nosotros
desde las 9 de la mañana abocado al seguimiento de la causa hasta la última
diligencia ya pasada la medianoche, lo que dio su fruto”.
Realidad
Sobre la ocurrencia de estos hechos,
Calomino señaló que en Luján y Mercedes la situación se agudiza, “el sábado mientras
estábamos en Luján ocurrieron doce robos y la estadística de Mercedes también
es tremenda”.
Sus autores, personas fuera del sistema, “cuando
iban para Luján querían hacer parte a Diego de un ‘hechito’, como dicen ellos, que
él manejara el auto y ellos lo hacían,
completamente desquiciados y sin importarles nada, que es como viven”.
Una violencia que avanza, “nos estamos acostumbrando a vivir de una
forma en que es normal que maten a un policía, a un laburante, y no me lo vienen
a contar, yo lo vivo y lo palpo: la gente viene llorando acá y no es por
una sensación, pasó, y te mataron a un
hijo, a tu marido, te mataron a un tío, a una abuela, te mataron, no estás más,
es lo que está pasando y nadie dice nada”.
La fuerza policial afronta esto como puede,
“necesitamos poder logístico pero no
tenemos un equipo para comunicarnos de una esquina a la otra; la policía está
atada con alambre y del finito, no nos dan el San Martín para atar, es: ‘vos
con lo poco que tenés, arregláte’, y siempre la responsabilidad es del
uniformado”.
