San
Andrés de Giles. En la tarde del viernes
9 tuvo lugar en el cementerio Norte un homenaje a Héctor Cámpora, al cumplirse
39 años de que ganara las elecciones presidenciales, en el que hubo colocación de ofrendas florales,
entonación del himno nacional y palabras
alusivas. Al pie de la tumba donde descansan los restos de quien fue
elegido presidente en 1973, el párroco de San Andrés Apóstol padre Carlos
Dayraut estuvo acompañado en la oración por el
intendente Luis Ghione familiares,
funcionarios y allegados.
Entre
los miembros de la familia Cámpora, Héctor Pedro Cámpora, Lidia Maissa (viuda de Carlos Cámpora), y
Santiago Cámpora, hoy concejal y a quien correspondió con su par Carlos
Puglelli dirigir palabras alusivas. “Creo
que entenderán que no deja de ser movilizador estar delante de la tumba de mi
abuelo, mi abuela y mi padre, pero no puedo dejar de agradecer al gobierno
municipal que viene conmemorando esta fecha desde el año 2004 y también quiero
hacer extensivo el agradecimiento en nombre de la familia a todos aquellos que
una vez más nos acompañan”, expuso Cámpora.
Igualmente, “(...) Creo que un rasgo distintivo de su accionar en la
vida política ha sido justamente el de no dejar de ser persona en su accionar
político (...) Creo que debemos recuperar esa convicción, recordar que la
política está al servicio de los principios y no de los intereses; entonces, me
parecía importante para finalizar estas palabras que nos tomemos un segundo
para reflexionar sobre esa dicotomía que existe entre el ser político y la
calidad de persona o como uno se desempeña al ejercer la función pública”. En esta convicción, “podremos recuperar una
política que no esté aislada de los principios”, enfatizó Cámpora, para
finalizar reiterando su agradecimiento por el homenaje.
Carlos Puglelli, en representación del
partido Frente para la Victoria, al
fundamentar la necesidad de
reconocimiento hacia quien fue presidente electo se detuvo en su calidad
humana. “Nos legó tres máximas virtudes: la lealtad, la honestidad y la
dignidad; valores esenciales que nunca hay que olvidar y que son necesarios
tener a mano para servir a la causa del pueblo y del país”. Para denotar su probidad, Puglelli tomó un
párrafo del discurso con el que Cámpora asumiera la presidencia el 25 de Mayo de 1973 , “este país debe retornar el camino de su grandeza, ello no puede
ser solo la obra de una fuerza política aunque sea mayoritaria; puede y debe
ser tarea de todos”.
Quien asumiera la presidencia por un
partido que había sufrido una proscripción de casi dos décadas, “nos dejó claro
la idea de cómo se puede cambiar un país si ayudamos a cambiarlo todos; de lo
contrario, cambiarán solo algunas cosas para que todo continúe igual. No basta que cambie un gobierno sino la
sociedad toda, donde cada uno sepa que cuando está tomando una decisión está
construyendo también el modelo de sociedad en la cual quiere vivir”, advirtió
Puglelli. Integridad
De la mano del peronismo y de Cámpora (“un hombre afable, respetuoso pero
con firmes convicciones”), el país recuperaba la democracia. “Se escribía
entonces un nuevo capítulo de la política argentina dejando en su paso una
clara consigna de compromiso y responsabilidad social”. De quien muriera exiliado en México en
diciembre de 1980, corresponde rescatar sus valores, “(...) el principio de la
lealtad, concepto fundamental para el peronismo y que debe guiar el accionar de
todos los que tenemos responsabilidades políticas”. Un legado, finalizó Puglelli, “que como gilenses
debe llenarnos de tremendo orgullo; creo
también que debemos rescatarlo como el presidente que fue, honesto y leal al
General, a su movimiento y a su pueblo, en el cual debemos mirarnos para que de
su ejemplo podamos seguir construyendo una mejor sociedad para todos los
argentinos”.
