Organizaron una
campaña a través de la venta de remeras al costo
San Antonio de Areco.
Decidida a hacer su aporte para alzar su voz contra los efectos adversos de la
mega minería, Clara Ovando, junto a su novio Emiliano, optó por realizar una
convocatoria con ese fin el jueves 8 de marzo en la zona del Puente Viejo.
Clara y Emiliano tienen una mini empresa en la que fabrican
remeras con estampados, e iniciaron una suerte de campaña con su producto,
vendiendo sus remeras con leyendas alusivas al tema solo al costo. A partir del
viaje de un familiar a San Juan y La Rioja
que les transmitió “tantas cosas horribles, dijimos ‘algo hay que hacer’ y
decidimos hacer la campaña de las remeras”.
Ambos viven en Buenos Aires y como vendieron la mayoría de
las remeras en San Antonio de Areco, decidieron hacer la convocatoria en esta
ciudad. “Hace alrededor de un mes que estamos trabajando”.
Participaron de las marchas de Conciencia Solidaria en la Ciudad de Buenos Aires, “donde
podemos ir vamos. El tema es que no se está movilizando mucho, el 1º de marzo
se hizo en Capital, éramos bastantes pero no tanto como quisiéramos”, admitió
Clara
Para adquirir una remera y adherir a la campaña de concientización
a la que apuntan Clara y Emiliano, sumándose a otras voces que alertan sobre la
mega minería, el contacto es a través de facebook, a Clara Ovando o Paul Still
Alive Remeras
Minería a gran escala
El factor más notorio del impacto de la mega minería sobre
el contexto que la rodea, es el ecológico, ya que sus efectos son los primeros
en manifestarse cuando la explotación minera en gran escala comienza a destruir
el entorno. Algunos síntomas son evidentes desde el principio, como son las
explosiones de millones de toneladas de roca y la diseminación del polvo por
medio de los vientos que produce la llamada “lluvia ácida” a cientos de kilómetros de la mina.
Más tarde se manifiestan las contaminaciones de los cursos de agua cercanos y posteriormente de las vertientes y ríos montaña abajo, a través de las filtraciones de los diques de cola y finalmente la lenta, pero segura, desaparición de las especies animales y vegetales autóctonas.
Más tarde se manifiestan las contaminaciones de los cursos de agua cercanos y posteriormente de las vertientes y ríos montaña abajo, a través de las filtraciones de los diques de cola y finalmente la lenta, pero segura, desaparición de las especies animales y vegetales autóctonas.
Asimismo luego de algunos años aparecen los síntomas de
enfermedades no habituales en las estadísticas locales.
