San Andrés de Giles. Desde la estación de policía, el subcomisario
Mariano Calomino informó entre otros acontecimientos, que aunque se registró
mucho movimiento en la vía pública, la
actividad nocturna se desarrolló sin inconvenientes. Como es habitual, el personal de la Dirección
de Tránsito contó con apoyo policial para ejercer su tarea de control; el test
de alcoholemia se efectúa en horas de la madrugada.
El
paso de la carrera Doble Bragado por la ciudad mereció el adecuado marco de
seguridad. Esto incluyó un corte de
tránsito en el cruce de rutas 7 y 41 por el transcurso de media hora, en
momentos en que se registraba un intenso caudal de vehículos. “La ruta colapsó
en segundos por el caudal de tránsito”, observó Calomino.
En
la tarde del domingo 29 fue objeto de robo una vivienda ubicada en Moreno y
Chacabuco. El propietario, Carlos
Memoli, quien es médico de la policía local, al regresar a su domicilio en
horas de la noche encontró un gran desorden en su dormitorio y verificó el faltante de un teléfono
celular y de dos armas de fuego, una pistola de corto calibre y otra provista
por la policía. Los delincuentes habrían ingresado por los fondos de la
vivienda. A fin de encauzar la
investigación, el lugar fue relevado por peritos.
Nuevo régimen para la
Patrulla Rural.
Con
el nuevo ordenamiento de la fuerza, la patrulla rural se desenvuelve bajo la
órbita de la Jefatura de Zona, radicada en Chivilcoy.
En
garantizar la seguridad, Calomino señala como gran dificultad el poco interés
en ingresar a la fuerza, “en una problemática seria, anteriormente había
cantidad de inscripciones para ingresar
a la policía; hoy es a cuenta gotas y es algo que obviamente se va a reflejar
más adelante, y tanto en la comisaría nuestra como en las demás”.
La
sobrecarga horaria en un trabajo en que la vida está en riesgo no es aconsejable, “la recarga horaria implica
cansancio, es no estar al 100% de las condiciones físicas y mentales requeridas
para trabajar a conciencia”.
