El veterinario
analizó los distintos factores que generaron el bajo nivel de oxígeno
San Antonio de Areco.
Roberto Fernández, veterinario y profesor de la Escuela
Técnica , además de vecino interesado activamente por el medio
ambiente, se refirió a la mortandad de peces y la calificó como “una catástrofe
ambiental, nunca se vio semejante cantidad”. Analizó los distintos factores
posibles que generaron una baja de oxígeno considerable en las aguas del Río
Areco.
Si bien tiene en cuenta otras situaciones similares que se
vieron durante algunos inviernos, “por condiciones que nunca se lograron
determinar”, en este caso la mortandad “fue masiva, drástica. La mayoría en
peces de escamas, carpas, alguna palometa, peces de superficie”, explicó.
Vecinos de la ribera habían notado la aparición de peces en
la superficie en días anteriores, como así también que los cangrejos salían del
agua, “eso quiere decir que la casa no está cómoda, como la naturaleza es sabia
tiene su mecanismo de defensa, salen en busca de oxígeno, evidentemente sufren
un proceso de anoxia”. Los valores que tomó Fernández indicaban el martes 3.6 en la escala, cuando en diciembre había sido de 5,
“el nivel mínimo para permitir el desarrollo de la vida es 5”
Cuando se le consultó si se podría tratar de la presencia de
fertilizantes arrastrados hacia el Río por las lluvias, Fernández no lo
consideró así, “en este momento no se está utilizando agroquímicos, tampoco la
lluvia fue tanta como para que llegue al Río, además de que al haber un déficit
hídrico muy importante el suelo absorbe el agua. Este elemento viene de Río
arriba, quizás de algún depósito, o estuvo depositado y después de la lluvia
apareció, pero estaba sobre el Río”, evaluó Fernández.
Consideró que se habría dado una conjunción de elementos,
“cuando el Río estuvo bajo durante mucho tiempo, sin lluvias y con altas
temperaturas, se produjo un gran desarrollo de algas que mueren en conjunto,
eso se degrada y consume oxígeno, lo sufren los peces, empiezan a aparecer
olores nauseabundos”.
También señaló un dato “muy llamativo aparte del bajo nivel
de oxígeno, hay un sedimento blanco amarillento, se observa en las orillas en
mucha cantidad y en la superficie puede verse una película blanca oleosa”, no
es la primera vez que aparece, y en oportunidades anteriores la analizaron y
resultó ser carbonato de calcio, “aparentemente volcado para tratar de inhibir
algún proceso de putrefacción”.
A todo esto se suma que al haber menor cantidad de agua
disminuye también la cantidad de oxígeno. El crecimiento de pasto, que se
degradará, provocará además un mayor consumo de oxígeno. “Hay otro dato, las
aguas el martes estaban con un alto valor de coliformes, esto habla de un
vuelco de materia orgánica, puede ser de cloacas o algún proceso productivo
animal, lo que también influye muchísimo en el consumo de oxígeno. Tenemos
varios riesgos acá”.
La situación complicará la repoblación de peces en el Río,
“abrimos un sábalo y vimos que tenía los ovarios llenos de huevos, ni siquiera
alcanzaron a desovar, no van a dejar descendencia”, explicó Fernández.
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