viernes, 27 de enero de 2012
Bava: “las pérdidas en la cosecha de maíz aun van a ser peor de lo que se prevé”
Capitán Sarmiento. Fuera de discusión la magnitud del daño que la sequía impuso a los sembrados, sobre todo en la zona más productiva del país, el sector rural intenta reducir el peso del Estado, una vez más socio en los ingresos pero no así en las pérdidas, solicitando a las autoridades políticas se declare el desastre y/o emergencia agropecuaria.
Desde la Asociación de Productores Agropecuarios, Heriberto Bava, su presidente, comentó sobre esto. Para quienes sufren directamente los efectos de la sequía, declaraciones de emergencias que prorrogan impuestos significan poco. Lo atinado, a la luz de lo implacable del fenómeno en la zona núcleo, es declarar la zona de desastre. El daño en el maíz es irreversible, “las pérdidas en la cosecha de maíz aun van a ser peor de lo que se prevé”, advierte Bava.
Así, se espera que tenga lugar el pedido presentado desde la entidad (alineada a Carbap) a través del intendente Oscar Ostoich al ministro de de Asuntos Agrarios Gustavo Arrieta, quien preside la Comisión integrada para definir esto.
Con Arrieta, participan en la decisión las cuatro entidades del agro (SRA, Coninagro, Federación Agraria y Carbap), funcionarios del Ministerio de Economía y del Banco Provincia.
Los beneficios que otorga la emergencia es la postergación en el pago del Inmobiliario Rural y de las obligaciones con el Banco de la Provincia durante el período entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2012, mientras que los declarados en desastre –más del 70% de la producción afectada- quedan eximidos del pago de tributos.
En espera de una definición a lo solicitado, Bava advierte sobre otro aspecto a tener en cuenta para no agravar la situación, y es el pedido a quienes circulan por caminos rurales de extremar las medidas de seguridad para reducir el riesgo de incendios.
Además de menores ingresos impuestos por la ausencia de lluvias, la producción enfrenta una inflación en dólares, que algunos calculan en el 15% anual. El que esta restricción se refleje en la economía del interior del país, Bava lo ve esperable, “es preocupante, sin duda va a repercutir en toda la economía”.