San Andrés de Giles. Ya definida la presidencia del comité nacional de la Unión Cívica Radical en Mario Barletta, Jorge Muñoz, presidente del comité local, refirió sobre la situación de su partido, “en emergencia nacional”, según definió.
La elección del intendente de Santa Fe en el periodo 2007/2011 para la presidencia del comité la considera atinada, “creo que los laureles para aspirar al máximo cargo partidario los tiene”. Además, Muñoz comparte con Barletta la necesidad de unión, “hay que unir a todas las fuerzas del radicalismo, es algo que incluso hemos planteado acá en Giles”. Se trata de revertir un proceso, “el radicalismo viene sufriendo diásporas importantes a partir del gobierno de la Alianza: el Ari, el Gen y partidos como el de Pino Solanas es toda gente radical”. Partiendo de esta realidad, se debe mirar hacia delante, “es hora de dejar a un lado viejas rencillas y maduremos políticamente, eso es lo que nos está pidiendo la sociedad”. El que esto no sea atendido tiene un costo electoral, “por eso la sociedad nos está castigando”.
En la construcción de una alternativa electoral, “la participación tiene que ser de todos, dejar a un lado pases de factura que no conducen a nada”, considera Muñoz. La circunstancia lo requiere, “por acción o por omisión vamos a ser responsables de la democracia argentina”. Esa construcción electoral, advierte Muñoz, requiere “dialogar puertas adentro”, en el objetivo, de aquí a dos años, “tener una oposición embanderada en la Unión Cívica Radical”. De no asumirse esto, “este partido corre serios riesgos de supervivencia”.
Tras el resultado que obtuvo el candidato presidencial Ricardo Alfonsín, “realmente no sé qué es lo que pensará Ricardo hoy por hoy”. Como se manifestó en los encontronazos registrados en la última convención nacional, el momento es serio, “hemos dado un triste espectáculo”. El espectáculo, a cargo de “viejos dirigentes de mucho fuste; me dio lástima ver el papel que hicieron”. Lo imperioso en esa dirigencia, dar un paso al costado, “abrir paso a las nuevas generaciones y no irse sino ocupar otro lugar”. Abandonar apetencias políticas no resulta fácil (“entra a jugar la pérdida de poder de cada uno de ellos”), pero se debe aportar desde la experiencia, “esos dirigentes nos tienen que ayudar a cimentar un partido en serio”. Además, “en el radicalismo hay mucha gente de mucho valor y prestigio”. Entre ellos, quien fue el candidato a vicepresidente en octubre, Javier González Fraga, “una persona muy aplomada, un economista capaz de hacerse entender frente a cualquier tipo de auditorio”. Desde esta capacidad, la UCR podrá hacer frente a la circunstancia que atraviesa, “el partido está en emergencia nacional”.
En recurrir a alianzas para captar votos la experiencia indica límites, “de Narváez es un importante empresario pero jamás lo he escuchado hablar a nivel político; lo hizo famoso Tinelli”. La alianza de Alfonsín con de Narváez, pese a haberse impuesto al kirchnerismo en las elecciones legislativas de 2009, no dio resultado, “muchos radicales no votaron al radicalismo por no apoyar a parte del peronismo”.
En atención al resultado de la última elección, de lograr unirse las fuerzas, el radicalismo alcanzaría más del 30 por ciento, “y los independientes serán los que terminarán definiendo la elección”.
Además, debe atenderse que el radicalismo ya no tiene voto cautivo, “en la última elección el radicalismo en la Capital Federal desapareció, sacó menos del 2 por ciento, no existe, cuando con de la Rúa habíamos ganado con un gran porcentaje de votos, eso habla de la volatilidad del electorado, va para un lado, va para el otro”. En evitar esto, “los políticos debemos ser serios y parecerlo”.
Seriedad
El conflicto se registra en todos los niveles, “ahora se viene el problema en el comité provincia”. Quien está en la presidencia del comité muestra una actitud cuestionable, “Miguel Bazze, cuando se aprobó el acuerdo con de Narváez, en letra chica modificó la carta orgánica para poder encabezar la lista de diputados nacionales, llegar a ser diputado nacional como es hoy, y seguir siendo el presidente de la UCR, y debemos parecer serios y serlo”.
Como comprobó en una reunión a la que asistió recientemente, en la segunda sección electoral el comportamiento es otro, “los felicité a todos, hemos dado una muestra acabada de madurez, en ningún momento hubo ningún pase de factura, siempre se habló de hacer un diagnóstico por el cual estamos como estamos y ver cómo salir de esta situación”. Lo deseable, juzga Muñoz, “que esto se repita en las distintas secciones, sería importante”.
Ortega
A nivel local, conocida la disposición de Carlos Ortega a no renovar sus expectativas para intendente, cabrá la definición de candidaturas, “debemos sentarnos a la mesa todos y ver cómo salimos de esta crisis”. En este desafío, en principio el radicalismo no cuenta con el aporte de la dieta de concejal de Ortega, un 10% establecido para el funcionamiento del comité. Restando al concejal un periodo de dos años, Muñoz advierte que “respeto la decisión de Ortega aun cuando no la comparto”.
2015
A nivel local el objetivo está claro, “un radicalismo grande, un radicalismo progresista, que nos contenga a todos”. Unidas las fuerzas y cumplida la instancia legislativa de 2013, será el tiempo de “aspirar en el 2015 a volver a tener la municipalidad, que durante los veinte años que estuvo el radicalismo ha dado muestra de seriedad, de buena administración, clara y prolija, sin ningún tipo de acomodos ni nada de eso”.
Hacia esto, pasado el periodo de vacaciones, “vamos a trabajar con más ahínco aun del que hemos puesto, vamos a dialogar con todas las fuerzas políticas de origen radical para poner al radicalismo en el lugar que debe estar”.
Mientras tanto, “el radicalismo ha dado un paso adelante importante, se ha reconciliado con su historia, sabemos de dónde venimos, vamos por el buen camino”. En la construcción de una comunidad mejor, “el radicalismo está abierto para todo el mundo”. Llegado el momento de definir candidaturas, “en las internas el pueblo elegirá”. Su disposición es amplia, “voy a estar en el lugar en que el radicalismo me necesite”, desde una premisa clara, “yo opino que primero está el partido y después están los hombres; no puede ser que por apetencias personales uno se lleve puesto un partido”.
