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sábado, 24 de diciembre de 2011

La comuna azotada por violento temporal. 30 viviendas perdieron sus techos

San Andrés de Giles.  El temporal que en la noche del miércoles 21 azotó la zona provocó serios destrozos y voladura de techos en unas treinta viviendas, corte de luz, caída de tapiales y árboles.  Además de daños materiales, un bebé de tres meses debió ser internado con un golpe en la cabeza; luego de una primera atención en el hospital San Andrés fue derivado al hospital Garrahan, donde permanecía estable en observación.

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Desde Bomberos Voluntarios, donde se centró el operativo de primeros auxilios, Darío Valcarcel, jefe del cuerpo activo, informó que, ante la inminencia de la tormenta, se estaba alerta,  «nos agrupamos y enseguida empezaron los llamados».  
Voladura de techos, caída de árboles, gajos, postes de luz, antenas, rutas cortadas,  «de todo un poco».  Lo primero, «atender la voladura de techos y la evacuación de gente».  
Llegado el caso, se contaba con el hospital San Andrés y el hogar Jorge Coll para refugio. El municipio prestó colaboración, «palas, camiones, personal, trabajamos coordinadamente para solucionar los problemas de la gente lo antes posible».  
Hubo caída de árboles y ramas sobre la ruta 7 en diversos sectores, interrumpiendo el tránsito en forma parcial o total, «arrancó desde el kilómetro 135, ahí había una planta grande que sacó Bomberos de Carmen Areco».  También había árboles sobre  el kilómetro 113 y a la altura de la estación de servicio Sol, «también trabajó personal del peaje, gran parte de la ruta la liberaron ellos».  
En la zona rural, el mayor daño se registró a la altura del km 105, «por lo que veo el viento empezó a esa altura y fue en paralelo a la ruta 7 pasando por  la Sociedad Rural;  en la ciudad fue menos fuerte pero  donde hay un techo más o menos endeble el viento lo levanta».  A las localidades acudió personal municipal; Cucullú resultó la más afectada.  A su juicio, «fueron más de treinta techos».  Por lo que intuye, «vamos a tener que empezar a acostumbrarnos, días con mucha temperatura, el clima está cambiando muchísimo; habrá que estar preparados», juzga Valcarcel.   
Centros de auxilo
Con Bomberos Voluntarios, el hospital San Andrés fue el otro centro desde donde se prestó auxilio y  Ledda Castello, su directora, sobre el procedimiento informó que «cuando pasó la tormenta hicimos con gente de Acción Social un recorrido, también por las localidades».  El caso más agudo fue un bebé de tres meses con traumatismo de cráneo, «ingresó a las 10 y ½ de la noche, el techo de la vivienda se había volado y un ladrillo le provocó el traumatismo; fue atendido por el doctor Botta, por el cuadro y en forma preventiva se decidió el traslado al hospital Garrahan, en ambulancia y con médico».  El traslado, «por precaución, la condición es estable, está en observación por  48 horas antes de dar el alta».  Las lesiones de otras personas que se vieron afectadas por la tormenta no fueron de consideración, «hubo algunos traumatismos leves pero ninguno de gravedad».
Lo aconsejable, señaló Castello, cuidar el agua, «se pide el uso racional del agua, no solo para este evento sino también para todo el verano, el sistema de cloración funciona bien pero por precaución se solicita que por 24 horas se hierva el agua que se va a consumir, o agregar dos gotitas de lavandina por litro». 
Escuelas afectadas

El edificio que el Consejo Escolar comparte con la Escuela 1 experimentó parte de la voladura del techo, y sobre esto informó Esther Peñalba de Yorio,  presidente del Consejo.  Aun cuando los edificios escolares del distrito se encuentran en buen estado, la fuerza del viento provocó la voladura de unos 180 m2, «la planta alta de la escuela 1, el sector que está sobre calle Belgrano; por suerte en un horario que no había nadie».   Entre las primeras medidas, se colocó  una cinta de seguridad sobre la vereda y se informó a las autoridades,  «ya estamos pidiendo un subsidio de emergencia; todo lo que es cubierta es muy caro».  Con pocos chicos concurriendo a clases, la actividad escolar se desarrolló normalmente.      
El propietario de una verdulería sobre  la Colectora se vio perturbado por la voladura de su  galpón, cuya construcción estaba en las etapas finales. Lo hasta ahora construido, estructura y chapas, fue a parar a una cuadra de distancia, en Malvinas y Docentes Gilenses.   
Elida, vecina de la zona, expuso el daño que el vendaval de agua y viento le infligió en su caso, «se me voló el techo y perdí todo».  Con la voladura del techo, cuyas chapas fueron a parar desde el km 104 al basural, «se cayeron las paredes».  La situación, de pánico, «corriendo para agarrar a los chicos, que se desparramaban por el viento, me caí y  me torcí un pie». Si bien tenía auxilio de  familiares y vecinos en la emergencia, esperaba confiada ayuda desde el municipio,  «me dijeron que se iban a acercar; lo que más necesito es agua, tengo siete chicos; se mojaron todos los colchones, todo».   
Estruendo impresionante

Un salón de fiestas a la altura del kilómetro 107 de ruta 7, en el que culminaba el festejo de un cumpleaños, se quedó sin su techo para asombro de sus concurrentes, felizmente ilesos.    Oscar Gaztelú, su propietario, remarcó que «gracias a Dios fue material, nomás; felizmente la gente, los niños, estamos todos bien».  El viento levantó la mitad del techo a dos aguas del salón, el de un depósito trasero y voló carteles, «ahora mientras vamos acomodando vamos viendo varias cosas».  El momento fue fuerte, «escuchar cómo crujían los cosas,  ver cómo se volaban las chapas, escuchar ese estruendo fue impresionante, fue la primera vez y espero que sea la última».  La gente se refugió en el sector de baños a esperar que pasara, «un lugar seguro,  donde no hay chapas».  El mobiliario no se vio afectado, «lo principal es que gracias a Dios y a la Virgen  nadie resultó lesionado». La idea, solucionar todo pronto, «hay que levantar todo de vuelta».  

El Ejecutivo a disposición de los afectados
Pidieron ayuda a Gobernación

San Andrés de Giles. Carlos Puglelli, intendente interino, informó sobre lo ocurrido con el secretario de Gobierno Tomás Arriondo.  El personal municipal se puso a disposición de Bomberos Voluntarios, para actuar también con el personal de Eden.  Pasado el violento temporal, fuera de las pérdidas materiales,  «el bebé de tres meses es el único herido registrado; está estable, ahora hay que esperar de 24 a 48 horas», expuso Puglelli. Hacia una recomposición de la situación, «acá estamos, en el palacio municipal o en el edificio de Acción Social, o llaman por teléfono, estamos a disposición de todos».  
Sobre la magnitud del daño, Arriondo indicó que todavía se evalúa, «por los llamados de anoche hay unas 25 familias que han sufrido, con mayor o menor magnitud, daño en sus casas; ahora seguimos recibiendo reclamos». Si bien estaba dispuesto el hogar Jorge Coll, el Centro de Educación Física y el hospital, no hubo necesidad de recurrir a ellos.  En las localidades no se registró mayor daño,  «no hubo mayor daño ni daños personales; la tormenta fuerte pasó por el casco urbano, la zona sur y de este a oeste».   Siendo muchos los reclamos, «para responder lo más rápido posible», se solicitó auxilio al gobierno provincial, «ahora está viniendo material de La Plata; el Consejo Provincial de Emergencia enseguida se puso en contacto con nosotros, y acá en Giles se trabajó con Defensa Civil, Bomberos y Policía; en esas horas muy duras se trabajó con mucha sincronización», observó Arriondo.