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En un discurso, creo que fue leído desde el palco en la plaza Ruiz de Arellano para dar inicio a los festejos del Día dela Tradición , nuestra Intendente en uno de sus párrafos nombra y compara a “los aventureros españoles”, no se con qué ¿con los gauchos? ¿Con las familias patricias? ¿Con nuestra tradición?
En un discurso, creo que fue leído desde el palco en la plaza Ruiz de Arellano para dar inicio a los festejos del Día de
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Me pregunto, los que aplaudieron, ¿sabían que aplaudían?, ¿o solo fue un acto de arrojo por el solo hecho de aplaudir a alguien que finaliza un discurso sin importar su contenido?, ¿o fue un contagio al aplauso? Pues, todos lo hacían.
¿Con que derecho una persona puede tildar de “aventureros” a esos trogloditas que anduvieron por toda América asesinado a cuanto indígena se les cruzara?, y más, intentando cambiarles su religión.
¿Aventureros? Colón, Cortés, Pizarro. Con este criterio Hitler fue un aventurero por matar a muchos judíos, o los yankies en Irak ¿también se dedicaron a la aventura?
Un fragmento a tener en cuenta de lo que hacían “los aventureros españoles”…mirando también los remedios que exije de pronto la quietud de estos territorios… condeno a José Gabriel tupac amarú, a que sea sacado a la plaza principal… arrastrado hasta el lugar del suplicio, donde presencie la ejecución de las sentencias que se dieron a su mujer, Micaéla Bástidas, sus hijos Hipólito y Fernando tupac amarú, a su tío Francisco tupac amarú. a su cuñado Antonio Bástidas… los cuales han de morir en el propio día; y concluidas estas sentencias, se le cortará por el verdugo la lengua y después, amarrado o atado por cada uno de los brazos y pies con cuerdas fuertes y de modo que cada una de estas se pueda atacar y prender con facilidad a otras que pendan de las cinchas de cuatro caballos; para que puesto de este modo o de suerte que cada uno tire de su lado mirando a otras cuatro esquinas o puntos, marchen, partan o arranquen de una vez los caballos de forma que quede dividido el cuerpo en otras tantas partes, llevándose éste, luego que fuere hora, al cerro o altura llamada Pichú, a donde tuvo el atrevimiento de venir a intimar, sitiar y pedir que se le rindiese esta ciudad, para que allí se queme en una hoguera que está preparada, echando sus cenizas al aire…”
En disposiciones por el estilo, se mandó exhibir su cabeza y sus miembros en distintas partes del territorio y que:
“… las casas de éste sean arrasadas, abatidas y saladas, a vista de todos los vecinos del pueblo o pueblos donde las tuviere o existan. que se confisquen todos sus bienes… que todos los individuos de su familia, que hasta ahora no hayan venido ni vinieren a poder de nuestras armas ni de la justicia que suspira por ellos para castigarlos con iguales rigores y afrentosas penas, queden infames e infalibles para adquirir, poseer u obtener de cualquier modo herencia alguna o sucesión.”
Así como lo trascripto, la larguísima sentencia; pero más espeluznante aún era el relato de la forma en que fue ejecutada. Según auténticas informaciones que las imaginaciones juveniles debieron exaltar en grado sumo, la esposa del caudillo indígena, sus hijos y demás condenados, fueron sacados de la cárcel:
… uno tras otro, con sus grillos y esposas, metidos en unos zurrones de estos que se trae yerba del Paraguay y arrastrados a la cola de un caballo aparejado… llegaron todos al pie de la horca y les dieron por medio de dos verdugos, las siguientes muertes: “a Berdejos, Castello y Bástidas, se les ahorcó hiladamente. a Francisco… tío del insurgente y a su hijo Hipólito, se les cortó la lengua antes de arrojarlos a la escalera de la horca… luego subió la india Micaéla al tablado, donde así mismo, a presencia del marido, se le cortó la lengua y se le dió garrote en que padeció infinito, por que teniendo el pescuezo muy delicado, no podía el torno ahogarla, y fue menester de los verdugos, echándole lazos al pescuezo, tirando de una y otra parte y dándole patadas en el estómago y pechos, la acabasen de matar. “cerró la función el rebelde José Gabriel, a quien se le sacó a media plaza, allí le cortó la lengua el verdugo y despojado de los grillos y esposas, lo pusieron en el suelo, atáronle a las manos y pies cuatro lazos y asidos éstos a la cincha de cuatro caballos, tiraban cuatro mestizos a cuatro distintas partes, espectáculo que jamás se había visto en esta ciudad. No sé si por que los caballos no fuesen muy fuertes o el indio fuese de fierro, no pudieron absolutamente dividirlo, después de que durante un largo rato lo estuvieron tironeando, de modo que le tenían en el aire en un estado que parecía una araña. Tanto que el visitador (el autor de la bárbara sentencia y ejecución), movido de compasión por que no padeciese más aquel infelíz… despacho una orden mandando le cortase el verdugo la cabeza…”
La copia es textual
Si señores, éstos fueron los “aventureros” que llegaron desde la madre patria, la España que todos ponderan, y que muchos hoy creen como Vargas Llosa que “una buena idea la de venir a colonizarnos, pues de lo contrario seríamos un país de bárbaros”
Para continuar aplaudiendo
“Los pueblos nunca saben ni ven sino lo que se les enseña y muestra”.Mariano Moreno
Datos extraídos del libro “El numen de la revolución de mayo”.
Guillermo J. Sobral
DNI: 10.224.836
San Antonio de Areco
Noviembre 14 de 2011