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martes, 26 de abril de 2011

La guerra de la triple infamia


UN APORTE DE GUILLERMO SOBRAL

Quizá debería llamarse así a la nefasta gesta llamada "La Guerra de la Triple Alianza", un eufemismo para denominar al genocidio cometido por Argentina + Brasil + Uruguay contra Paraguay (1864 - 1870).
Para ser precisos, se trató de una matanza perpetrada por la oligarquía agrupada en el Partido Colorado del Uruguay + la monarquía luso - brasileña + la oligarquía de Mitre (Argentina). Vale aclarar que la flia. Mitre continúa siendo propietaria del periódico "La Nación" y se reclama a favor de "los del campo"..., sí los mismos cuyas avionetas rocían con agrotóxicos a los niños, a quienes utilizan de "señaladores" para fumigar los campos de soja.
Como se ve el respeto por los demás -especialmente si son pobres- no ha cambiado. El que se comporten como los dueños del país tampoco.
Y, como no podía ser menos, por detrás de todo: el imperio inglés. Los súbditos de Su Majestad no toleraron que Paraguay no atendiese a sus ofertas de préstamos usurarios para sustentar su enorme desarrollo industrial (en la época, era el país más avanzado de la región, y el único autónomo del imperio).
Esos préstamos sí eran aceptados de buen grado por las tres oligarquías masacradoras, total los pagaba el pueblo, ¿no? Resultado: las libras esterlinas procedentes del Banco de Londres, la casa Baring Brothers y la banca Rothschild cambiaron de destino, sirvieron para armar los ejércitos genocidas.
Cualquier parecido con la realidad presente... ¿será pura coincidencia?...

(Muchas gracias Empar, por recordarnos esta "gloriosa" gesta de las oligarquías del Cono Sur).

La guerra del Paraguay

Se cumplirá el 30 de marzo  otro aniversario del inicio de la guerra del Paraguay, un genocidio perpetrado por los intereses del puerto de Buenos Aires coaligados con los del imperio del Brasil  y con los “colorados” uruguayos de Venancio Flores  contra el pueblo paraguayo, que era por entonces el más desarrollado e independiente de Sudamérica, y que fue diezmado.
La guerra del Paraguay, un genocidio perpetrado por los intereses de Buenos Aires, Brasil y los "colorados" uruguayos de Venancio Flores.
El 29 de marzo de 1865 se produjo la formal declaración de guerra del gobierno paraguayo, del general Francisco Solano López, contra la coalición integrada por argentinos, brasileños y uruguayos coaligados en lo que se llamó “la triple alianza”.

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La Guerra del Paraguay, ocurrida entre 1865 y 1870, fue uno de los más trágicos y dolorosos acontecimientos de la América Meridional, durante el siglo XIX.
Llamada de la “Triple Alianza”, fue un terrible enfrentamiento bélico donde la República Argentina, el Imperio del Brasil y la República Oriental del Uruguay, se unieron en alianza ofensiva.
Como precedente inmediato está la negativa del gobierno argentino a acceder a lo solicitado por el presidente López para transitar territorio argentino y atacar al Brasil.
Luego la declaración de guerra del Paraguay a la Argentina y la invasión de tropas de ese país a nuestro territorio, con el ataque al puerto de Corrientes y captura de dos barcos argentinos el 13 de abril de 1865.
El conflicto bélico del Paraguay no fue una guerra más.  Fue una gran matanza cercana a la condición del genocidio en el caso del pueblo paraguayo, donde no debía quedar vivo ningún varón de más de 9 años. De modo que si el Paraguay sobrevivió de todos modos fue debido a que las mujeres se juramentaron para que así fuera.

El Brasil sufrió 168.000 bajas y un gasto de 56.000.000 de libras esterlinas. La Argentina tuvo 25.000 muertos y un gasto de 9 millones de libras esterlinas. El Uruguay padeció de 3.000 mil muertos y experimentó una deuda de 248.000 libras esterlinas. Pero Paraguay fue la gran víctima. Antes del inicio de la guerra su población era de 1.300.000 personas. Al final del conflicto, sólo sobrevivían unas 200.000 personas.
De éstas, únicamente 28.000 eran varones; la mayoría de las cuales eran niños, ancianos y extranjeros. Del poderoso ejército paraguayo de 100.000 soldados, en los últimos días sólo quedaban cuatrocientos. Al expirar la guerra, luego de la infructuosa defensa de Asunción en Lomas Valentinas, más de diez mil paraguayos protagonizaron una caravana de la que sólo unos pocos sobrevivieron.
Tras doscientos días, los espectrales viajeros llegaron a Cerro-Corá. Rodeado de selváticas y tórridas extensiones, López decidió una resistencia final. Su hijo, el coronel Panchito, de solo quince años, murió allí protegiendo a sus hermanos menores y a su madre, Elisa Lynch. López mismo perecerá, afirmando con seguro orgullo: “¡Muero con mi Patria!”.
Antes de la conflagración asesina, el Paraguay prometía un notable desarrollo industrial. Fue el primer país sudamericano en poseer ferrocarril. Luego del extermino de buena parte de su población, la nación paraguaya nunca pudo recuperar su antiguo esplendor. El ejemplo de un Paraguay próspero y cerrado a la influencia europea no podía ser tolerado por el imperio británico, que aplicaba entonces la política que todavía vemos hoy en sus sucesores.