PRIMERA FILA - La verdad bien escrita - Alsina 394 (2760) San Antonio de Areco - Buenos Aires - Argentina - infoprimerafila@gmail.com

viernes, 29 de abril de 2011

Escobar: “No nos queremos encontrar envejeciendo”


Visión profesional
Capitán Sarmiento.  Andrea Escobar abordó desde su formación en psicología momentos de la vida en los que se toma conciencia del paso del tiempo.  Quienes han arribado a la etapa adulta, advierte Escobar,  “hemos transitado por etapas muy diferentes en relación al tipo de vínculo que establecemos con los demás”.  En esas etapas, “no es lo mismo criar  hijos chicos que tener hijos adolescentes, si bien algunos tenemos todo ese rejunte en casa”.    Igualmente, “no es lo mismo un matrimonio que recién se constituye en la juventud a aquel matrimonio que ya está despidiendo a sus hijos de casa o que ya están atravesando por sus etapas”. 
En este devenir, “uno a veces se da cuenta  que crece y  va cambiando cuando ve cambiar a los otros, cuando vemos a los hijos que ayer mandábamos al jardín de infantes hacer  su ingreso al secundario o cuando nos presentan a sus novias”.   
 

Esto saldra antes del leer mas Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas


Agregado a estas novedades que surgen en el entorno,  “muchas veces nos damos cuenta de que estamos en otra  etapa a través del cuerpo”.  Con el correr de los años, “empieza lo de la hipertensión, me doy cuenta de que tengo que empezar a cuidarme ante la posibilidad de enfermedades”.    Ya ha pasado un tiempo desde el momento del nacimiento, cuando  “nacemos con un sistema nervioso que no se ha terminado de constituir, hay  axones del sistema nervioso que no terminaron de conformarse, hay una protección que cubre esas células nerviosas, la mielina; en condiciones normales el  sistema nervioso se termina de armar tiempo después del nacimiento y durante la primera infancia”.  En esos primeros años, “el cuerpo tiene que ser atendido, agarrado por alguien que lo vea, que lo sienta y lo viva no solamente como un cuerpo biológico, porque un niño abandonado puede encontrar en un centro asistencial todo lo que necesita pero si no encuentra a alguien que ponga su mirada amorosa, ese ser que recién ha llegado al mundo se muere”.
Luego del primer acompañamiento amoroso, el cuerpo continúa mereciendo cuidados, “durante toda nuestra existencia, desde lo que hacemos cada mañana al levantarnos, nos maquillemos o no nos maquillemos, seamos hombres o seamos mujeres, nos bañamos, nos lavamos los dientes, nos peinamos, etc.;  por mínimo que sea, todo hace al armado de un cuerpo con el cual  me relaciono con el prójimo y mis semejantes”.  
Con el tiempo, los cuidados incluirán otros ítems, “aparecen las arrugas, después de  los ´40 me doy cuenta de que tengo que ir a hacerme anteojos porque para leer extiendo los brazos todo lo que puedo; las mujeres vemos que tenemos más celulitis, que hay ciertas cosas que se nos empiezan a caer por más que hagamos gimnasia y nos pongamos cremas”.  Surge una realidad a asimilar,  “el cuerpo aparece envejeciendo, y por lo general es algo con lo que no nos queremos encontrar”.  Aceptar esta realidad, “no es fácil, vamos a seguir con este tema”, tranquiliza Escobar.