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viernes, 3 de diciembre de 2010

Prevención de la violencia. Charla en la Escuela 3


En la búsqueda de ayuda, «muchas veces se consigue muy poco», dijo Vanestche
San Andrés de Giles.   La Escuela Nº 3 fue la sede de una charla sobre prevención de la  violencia a cargo de Victoria  Vanestche y Graciela Anaya, dirigida a niños, jóvenes y adultos.  Acerca de esta iniciativa,  Vanestche, licenciada en psicología,  remarcó que en la necesidad de mantener  acciones para luchar por los derechos, lo importante es  «generar situaciones de buenos tratos entre todos, afianzar la conciencia social de que esto lo resolvemos entre todos o  nos va a tapar el agua».
La violencia existe, y «la gente a veces no sabe dónde denunciar, cómo denunciar, o qué es lo que tiene que hacer o decir».  Suele ocurrir, señala Vanestche, «que se anima a pedir ayuda, pero la ayuda que recibe en la fuerza policial o en el sistema judicial no es la que corresponde y la gente, que ya es víctima de un maltrato,  vuelve a ser revictimizada por quienes deberían asistirla».  De esta manera, en la búsqueda de ayuda, «muchas veces se consigue muy poco; y cuando alguien va a pedir ayuda a las instituciones y es maltratado, lo más probable es que nunca más pida ayuda».
Igualmente, aumenta la asistencia a distintas charlas y talleres de prevención, «la gente se anima, tiene mucha necesidad de que al menos alguien la escuche, la contención y la catarsis ayudan mucho».  En esos ámbitos, «se logra una orientación, se da una idea de por dónde se puede empezar a salir, porque se puede salir adelante, uno merece una vida mejor y sin violencia».  
La violencia puede no ser solo física o psicológica, se expresa de distintos modos,  «también puede ser violencia económica, tiene que ver con el control monetario, con el no dar recursos al otro para que sea totalmente dependiente del que genera la violencia».

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Igual, la violencia «puede ser relacional generando aislamiento, que no haya amigos, familiares que se acerquen, o relacionada con la rotura de objetos; hay muchas formas de maltratar al otro».  El abuso sexual, «no es algo nuevo, las estadísticas aumentan pero si hay más intervenciones es porque la gente se anima más a ponerlo en palabras».  
El Estado, en su obligación de cuidar por la no vulnerabilidad de los derechos, asiste de distintos modos, «divide por edades, cuando una situación involucra a alguien de más de 18 años de edad, interviene el Centro de Asistencia a la Víctima, que acá funciona en el palacio municipal».   Hasta donde sabe, el horario de atención adoptado por el centro no sería el mejor, «no sé ahora pero en una época funcionaba martes, miércoles y jueves, cuando estadísticamente está comprobado que la mayoría de los episodios de violencia se registran los fines de semana,  y por eso los lunes y viernes son los días que el servicio es más recurrido, antes y después del fin de semana, luego de haber vivido un episodio de violencia muy grave». 
 Entiende que tampoco la ubicación del centro facilita su acceso, «está en un primer piso, y no todo el mundo puede acceder  por escaleras a pedir ayuda; hay gente con discapacidad, sería bueno que estuviera en planta baja».       
En el caso de que sean menores los involucrados en situaciones de violencia, el Estado ofrece el Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, en esta ciudad, la Secretaría de Acción Social, en plaza Cutillas, 25 de Mayo y Suero.  Quienes estén a su cargo, «por ley los cargos deben ser por concurso, pero acá eso no funcionó».   Igualmente, «tuviera que haber una guardia las 24 horas del día pero lamentablemente  no hay difusión  de un número de teléfono para poder comunicarse, la ley lo establece así».  Sobre su funcionamiento, «hay un organismo de contralor que debería controlarlo pero que acá nunca se creó».   El Servicio, señala Vanestche, está dirigido a menores víctimas o victimarios, «si hay un niño que maltrató, es grave, el Servicio debe intervenir y  brindar atención». 
Al margen de estas dos instituciones, se puede denunciar en el Juzgado de Paz o en la comisaría, «lo importante es que una denuncia se tome, a veces parece que algunos oficiales de la policía no tienen la real conciencia de la gravedad de las situaciones de violencia; hay que tener en cuenta que los niños también pueden hacer una denuncia».