San Antonio de Areco
“La
guerra todavía no terminó para muchos de ellos
y sigue vigente en la actualidad”
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| Susana Lamadrid |
“Me gustó mucho la película.
Fue interesante el recorte que el director hizo para presentar la Guerra de Malvinas, para
mostrar lo que le pasó a la gente que estuvo en las Islas, la relación de los
soldados con sus jefes, los militares de carrera. Deja de lado el análisis del contexto social
y político de la época y parte de lo que le pasó a la gente”, dijo Lamadrid.
“Compartí la película con Fernando De Prinzio, ex
combatiente, y su señora, y algo que me
sorprendió fue que muchos de los
relatos, de los comentarios de los protagonistas del film, los trabajamos en el
Centro de ex combatientes de San Antonio de Areco, es decir las similitudes en
las vivencia de la guerra en distintas personas que ni siquiera se conocen pero
que plantean las mismas situaciones.
Siempre hay experiencias comunes pero en este caso había cosas muy
emotivas sobre lo vivido, con un hilo conductor
basado en los vínculos humanos”, comentó a manera de introducción la Psicóloga Social.
“No todos pudieron
reinsertarse”
“La guerra todavía no terminó para muchos de ellos y sigue vigente en la actualidad. Cada uno tuvo una vivencia particular y se
acomodó nuevamente como pudo en su regreso a la vida social. Ese es un paralelo con el guión de la
película. No todos pudieron
reinsertarse. Algunos cayeron en
adicciones, en estados depresivos, sufrieron intentos de suicidios. Sé que todavía se juntan para asistir al
compañero que tiene un problema, que lo van a ver. Si hay algún tema de salud ayudan, consiguen
remedios, recursos, hablan con el que tienen que hablar. Esa solidaridad con el compañero la muestran
hasta hoy. Es un lazo solidario que va a
seguir de por vida porque los une una experiencia inigualable”, explicó Susana
Lamadrid.
“Muchos se imaginaban
otra recepción”
“El regreso de la guerra fue difícil. Muchos se imaginaban otra recepción. Fue volver, llegar a su casa y ahí
quedó. No pasó lo mismo en Giles porque
la gente esperó a los soldados a la vuelta de Malvinas y se estableció de
movida un vínculo distinto. Ni en Areco
ni en la película ocurrió esto”, afirmó la docente.
“Hecho histórico y
contemporáneo”
“Los ex combatientes te dicen que lo que nos pasó es un
hecho histórico y contemporáneo, que se dio en un contexto social muy duro y
tal vez eso hizo que se mezclaran muchas opiniones diferentes. Ellos plantean que tenían sólo 18 años y no
tenían opciones y fueron a Malvinas, que les tocó a ellos como le podía haber
tocado a otro, puro azar. Hubo mucho
dolor, sufrimiento pero esto no fue compartido por toda la sociedad, nadie se
hizo eco de su regreso y en la actualidad sigue siendo un tema difícil para
hablar, como un tabú, donde se mezclan vivencias, política local e
internacional, muchas cosas. Por eso me
gustó la película que se basó sólo en lo que le pasó a los que estuvieron en
Malvinas que fue algo que marcó el resto de sus vidas”, manifestó la Psicóloga Social.
“Hay una escena de la película que la conversé con un ex
combatiente de San Antonio de Areco: ellos deseaban que la guerra se terminara,
volver con vida pero también querían cumplir con lo que el Estado impone, dar la vida por la
patria y recuperar el territorio argentino.
Uno de los protagonistas del film dijo: ‘tenía mi cuerpo dividido, tenía
una enorme alegría de volver, de estar con mi familia y en la otra mitad tenía
la tristeza de haber perdido el territorio que era la finalidad del
sacrificio’. Eso está latente en casi
todos los que fueron a Malvinas: el pecho dividido entre la alegría de volver
con vida y la tristeza de no regresar con la victoria”, enfatizó Susana
Lamadrid.