La
bioquímica y docente se refirió a distintos aspectos de la comunidad
Capitán
Sarmiento
Mónica Giménez, bioquímica, con trayectoria en la docencia y
participación en distintos ámbitos, reflexionó sobre aspectos de la comunidad. Desde
hace años en el dictado de materias relacionadas a su formación en la Escuela
Media 2, Giménez ve la necesidad de
contrarrestar los efectos indeseados de una realidad que se impone, "hoy a
la juventud le están pasando otras cosas: los medios de comunicación, las
familias ensambladas; a pesar de lo que
los padres quisieran, hay muchos chicos que están solos". La presencia de los abuelos no está tan
firme, "con lo que cobran cuando se jubilan, los que están jóvenes y sanos
tienen que salir a trabajar y falta esa figura".
Esto saldra antes del leer mas Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas
Suma de factores, advierte Giménez, que pesa en la formación, "en el aula se
traduce en chicos que quieren todo ya, que todo sea fácil, hay que divertirse, a la mayoría le cuesta
mucho asumir las responsabilidades, características de la
posmodernidad".
Revertir esto requiere que la familia, sin
importar la forma que adopte en cada época, no abandone su función primordial,
el sostenimiento de los valores,
"tiene que brindar contención, respeto, cariño, valores". Incorporados esos valores, "los chicos tienen que estudiar, por ahí
no las carreras tradicionales pero que
no dejen de estudiar, eso les va a ampliar la posibilidad de encontrar un buen
trabajo".
Desde el aula, su objetivo es "dar
herramientas para poder valerse cada vez mejor", procurando inculcar "a mis adolescentes, nuestros líderes
del mañana, que sepan que no todo es igual, que no todo es Cambalache, y que lograr un objetivo, no importa el
tiempo que lleve, no tiene precio".
En la Dirección del hospital San Carlos
durante la intendencia de Oscar Olives, hoy en su planta de personal, Giménez
observa que el tiempo ha transcurrido
para bien, "el Hospital se ha ido equipando y hoy las enfermeras ya no son
sólo auxiliares, hacen la carrera de enfermería, el recurso es más
calificado". Ante quejas que
eventualmente suele oír ("no se puede dejar a todo el mundo
conforme"), su sugerencia es comunicar esas inquietudes a las autoridades
del Hospital en pos de perfeccionar el servicio. Observa que la disposición del personal es
inobjetable, "hay que hacerles un monumento a todos, los sueldos están al
día pero están muy bajos, y la palabra paro no existe".
Lamenta Giménez la indiferencia hacia la
política que en general registra en la comunidad, aun cuando la política
involucra a todos, "no interesarse es un desatino; la política está en
todo, desde el sentido de una calle, son todos hechos políticos que, a nivel
municipal, provincial o nacional, nos
marcan la vida cotidiana".
Por esto, la realidad no debe desconocerse,
"al menos una vez por semana hay que informarse, no hay que poner a todos
los políticos en la misma bolsa; hay que ver qué nos gusta y qué no para
después saber a quién votar; aunque digan lo contrario la inflación es
galopante; hay muchos desencantos pero no hay que responder con más desencanto,
quiero que mi voto algo valga".
El ciudadano, debidamente informado y
cumplidas sus obligaciones, debe estar atento a sus derechos, "debo exigir
como ciudadana que se me entregue lo que corresponde por lo que pago".
En su momento concejal por la Unión Cívica
Radical, retornar a la política
partidaria no es algo que considere, "siempre veo que hay cosas por hacer
pero posiblemente la comunidad desee una renovación, por ahí quiere caras
nuevas". En la ciudad, ve que el
radicalismo "está un poco desdibujado, disperso, pero entiendo que puede reorganizarse más
allá de las distintas corrientes, ya que esencialmente siguen teniendo los
principios del radicalismo". Su aspiración,
en un Estado de derecho, avanzar hacia "una democracia con méritos, llegar
a los lugares por méritos y no porque entraste desde arriba".