El
mayor contribuyente se refirió a la ordenanza fiscal impositiva
San Andrés
de Giles
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| Juan Barcas |
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Juan Barcas, uno de los mayores
contribuyentes que expuso su disconformidad en el recinto ("pedí permiso para dar mi opinión como
ciudadano, y expuse lo que considero pertinente desde un punto de vista
totalmente apolítico"), refirió a este semanario los fundamentos que
expuso para basar su posición.
Básicamente, con la elaboración de un solo dictamen para aprobar la
ordenanza que no extendía el 20% de
aumento a las tasas de Red Vial Rural y Alumbrado, Barrido y Limpieza, "se
nos dio a elegir entre lo malo y lo peor: tuvimos que elegir lo malo pero no
era lo que queríamos".
Su posición, remarca Barcas, fundada en el
análisis previo de los gastos y recursos municipales, "si los egresos son
inferiores a los ingresos, hay déficit".
Desde allí, "llegué a la conclusión de que hay una pérdida para el
Municipio de alrededor de los $400.000 anuales para el mantenimiento de los
caminos rurales".
El argumento esgrimido por un concejal de
que habría fondos suficientes para el mantenimiento de la red vial -provenientes
del Gobierno provincial- no lo acepta,
"eso no es así, de los 1.400 kilómetros de caminos rurales que
aproximadamente tiene el partido, la Provincia se hace cargo de 150 kilómetros ". Y el dinero que envía es para el
mantenimiento de esa extensión, "no es de libre disponibilidad, si sobra
dinero no se puede destinar ni para un metro de otro camino ni para ningún otro
destino; si queda un remanente, queda para el año siguiente".
No
era un aumento significativo
El 20% de aumento propuesto por Ghione no
era significativo, "si el porcentaje hubiera sido excesivo, extorsivo, yo
no estaría de acuerdo, y no estoy defendiendo la gestión del intendente Ghione,
estoy defendiendo mi punto de vista como vecino".
En el sistema vigente, el Estado "la
única forma de financiarse es por la recaudación de impuestos"; recaudación
sólo a partir de la cual "un
municipio puede desarrollarse, invertir en obras públicas: sin recursos no lo
puede hacer".
En comparación la tasa de $14 por hectárea
con la de los partidos lindantes, "obviamente la de Giles es la menor; en
otros partidos llega a ser de $24, $26, hasta $30; algunos de $20". De haberse aplicado el aumento sugerido por Ghione,
"se hubiese llevado a $17 la hectárea, algo que me parece absolutamente
coherente".
Así, no se explica la postura de los
concejales que se opusieron al aumento,
"desfinanciar al Municipio, sea cual fuese la gestión que gobierne,
no es bueno". Y si bien en el
2008 se había aprobado un aumento del 60%, dado que la tasa no se modificaba
desde el '87, Barcas observa que "así hubiese sido un porcentaje del 150%
la tasa hubiera seguido siendo baja".
El
rechazo al incremento del 20% de algunas tasas
José Luis Miano (UCR), Omar Raboni
(Gen - Partido Socialista) y Gustavo Ambrune (Acción Gilense), argumentaron en
el recinto su rechazo al aumento del 20% a las tasas de Alumbrado, Barrido y
Limpieza y Red Vial. También lo hizo el
presidente del Concejo, Ricardo Rocha (UCR), quien para fundamentar la negativa
alegó la existencia hoy de "la descentralización tributaria del inmobiliario
rural, que tiene que estar destinado en
una proporción muy grande al mantenimiento de los caminos rurales".
Miano señaló la falta de respuesta a la
información requerida en su momento al contador municipal Carlos Puglelli para
aprobar el aumento, e igualmente, las quejas de vecinos sobre el estado de la
red vial llegadas al Concejo. Sin
desconocer que el índice de inflación que marca el Indec es inferior al que se
registra en la realidad, "ese incremento no me puede impedir a mí que yo
como concejal apruebe un incremento para los convecinos si no me están
demostrando puntualmente en qué rubro fue el aumento; por eso nosotros hemos
votado por la negativa".
Raboni destacó que el Municipio el año
pasado "por el impuesto
inmobiliario rural de libre disponibilidad recibió $951.061y por el
inmobiliario rural fondo vial $370.021; estamos hablando de $1.300.000; este
año, a junio de 2010, estamos en $714.841". A la vez, dijo Raboni, "la Municipalidad
tiene un activo de $14 millones por deudas de 6.700 contribuyentes que no han
regularizado su deuda, no solo por tasa vial". Y ante esto, "no conocemos el plan de
contingencia que tiene la Municipalidad en todo caso para el cobro de un activo
de, repito, $14 millones; esto habla a las claras de que si no hay un plan de
contingencia para esto, será porque evidentemente la Municipalidad no tiene
apremios económicos".
Ambrune, entre otras consideraciones,
expuso no coincidir con ver el cobro de una tasa como la contraprestación por
un servicio, "a mi criterio es un error", en tanto, fundamentó, la realidad muestra que algunas tasas
resultan deficitarias y otras no. En
vistas de esto, "lo que hay que hacer es
fijar las tasas en virtud de la capacidad contributiva del pueblo al que
se le aplican las tasas". En el
caso del sector rural, "aporta en forma directa a través de la tasa de red
vial; indirecta, a través de la descentralización tributaria por vía del
impuesto inmobiliario, y aparte por las retenciones agropecuarias". No considera justo el adecuar la tasa al
servicio prestado, "por ejemplo, cómo evaluamos, por ejemplo, la tasa de
servicios sanitarios, no tenemos medidores y no sabemos realmente si el costo
del agua es superior o inferior a lo que estamos pagando".
Igualmente, dada la inflación que se
registra, "me parece bien y razonable que tal vez el año que viene
discutamos los valores, no basados en
los costos sino basados en la equidad y en la capacidad contributiva, en este
caso del sector agropecuario, o cualquier otra tasa". Al margen de presentarse esta necesidad,
Ambrune señaló la necesidad de reparar lo viable de, llegado el momento,
aplicar un aumento, "momento: ¿aumentaron los sueldos? ¿la gente puede
pagar más tasas? Esta es la pregunta que tal vez nos tengamos que hacer el año
que viene o cuando corresponda".
