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sábado, 11 de septiembre de 2010

Barcas: “Se nos dio a elegir entre lo malo y lo peor”


El mayor contribuyente se refirió a la ordenanza fiscal impositiva
San Andrés de Giles
Juan Barcas
En el Concejo Deliberante se celebró el miércoles 1 la asamblea de Mayores Contribuyentes tendiente a la aprobación de la ordenanza fiscal impositiva, lo que se logró no sin que se registrara un malestar en el recinto ante la modificación impuesta por los concejales de la Unión Cívica Radical, Acción Gilense y Coalición Cívica al proyecto del intendente Luis Ghione. 

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Juan Barcas, uno de los mayores contribuyentes que expuso su disconformidad en el recinto  ("pedí permiso para dar mi opinión como ciudadano, y expuse lo que considero pertinente desde un punto de vista totalmente apolítico"), refirió a este semanario los fundamentos que expuso para basar su posición.  Básicamente, con la elaboración de un solo dictamen para aprobar la ordenanza que no extendía el  20% de aumento a las tasas de Red Vial Rural y Alumbrado, Barrido y Limpieza, "se nos dio a elegir entre lo malo y lo peor: tuvimos que elegir lo malo pero no era lo que queríamos".  
Su posición, remarca Barcas, fundada en el análisis previo de los gastos y recursos municipales, "si los egresos son inferiores a los ingresos, hay déficit".   Desde allí, "llegué a la conclusión de que hay una pérdida para el Municipio de alrededor de los $400.000 anuales para el mantenimiento de los caminos rurales".
El argumento esgrimido por un concejal de que habría fondos suficientes para el mantenimiento de la red vial -provenientes del Gobierno provincial-  no lo acepta, "eso no es así, de los 1.400 kilómetros de caminos rurales que aproximadamente tiene el partido, la Provincia se hace cargo de 150 kilómetros".  Y el dinero que envía es para el mantenimiento de esa extensión, "no es de libre disponibilidad, si sobra dinero no se puede destinar ni para un metro de otro camino ni para ningún otro destino; si queda un remanente, queda para el año siguiente". 
No era un aumento significativo
El 20% de aumento propuesto por Ghione no era significativo, "si el porcentaje hubiera sido excesivo, extorsivo, yo no estaría de acuerdo, y no estoy defendiendo la gestión del intendente Ghione, estoy defendiendo mi punto de vista como vecino". 
En el sistema vigente, el Estado "la única forma de financiarse es por la recaudación de impuestos"; recaudación sólo a partir de la cual  "un municipio puede desarrollarse, invertir en obras públicas: sin recursos no lo puede hacer". 
En comparación la tasa de $14 por hectárea con la de los partidos lindantes, "obviamente la de Giles es la menor; en otros partidos llega a ser de $24, $26, hasta $30;  algunos de $20".   De haberse aplicado el aumento sugerido por Ghione, "se hubiese llevado a $17 la hectárea, algo que me parece absolutamente coherente".  
Así, no se explica la postura de los concejales que se opusieron al aumento,  "desfinanciar al Municipio, sea cual fuese la gestión que gobierne, no es bueno".    Y si bien en el 2008 se había aprobado un aumento del 60%, dado que la tasa no se modificaba desde el '87, Barcas observa que "así hubiese sido un porcentaje del 150% la tasa hubiera seguido siendo baja".  


El rechazo al incremento del 20% de algunas tasas
 José Luis Miano (UCR), Omar Raboni (Gen - Partido Socialista) y Gustavo Ambrune (Acción Gilense), argumentaron en el recinto su rechazo al aumento del 20% a las tasas de Alumbrado, Barrido y Limpieza y Red Vial.  También lo hizo el presidente del Concejo, Ricardo Rocha (UCR), quien para fundamentar la negativa alegó la existencia hoy de "la descentralización tributaria del inmobiliario rural,  que tiene que estar destinado en una proporción muy grande al mantenimiento de los caminos rurales". 
Miano señaló la falta de respuesta a la información requerida en su momento al contador municipal Carlos Puglelli para aprobar el aumento, e igualmente, las quejas de vecinos sobre el estado de la red vial llegadas al Concejo.   Sin desconocer que el índice de inflación que marca el Indec es inferior al que se registra en la realidad, "ese incremento no me puede impedir a mí que yo como concejal apruebe un incremento para los convecinos si no me están demostrando puntualmente en qué rubro fue el aumento; por eso nosotros hemos votado por la negativa". 
Raboni destacó que el Municipio el año pasado  "por el impuesto inmobiliario rural de libre disponibilidad recibió $951.061y por el inmobiliario rural fondo vial $370.021; estamos hablando de $1.300.000; este año, a junio de 2010, estamos en $714.841".  A la vez, dijo Raboni, "la Municipalidad tiene un activo de $14 millones por deudas de 6.700 contribuyentes que no han regularizado su deuda, no solo por tasa vial".  Y ante esto, "no conocemos el plan de contingencia que tiene la Municipalidad en todo caso para el cobro de un activo de, repito, $14 millones; esto habla a las claras de que si no hay un plan de contingencia para esto, será porque evidentemente la Municipalidad no tiene apremios económicos".
Ambrune, entre otras consideraciones, expuso no coincidir con ver el cobro de una tasa como la contraprestación por un servicio, "a mi criterio es un error", en tanto, fundamentó,  la realidad muestra que algunas tasas resultan deficitarias y otras no.  En vistas de esto, "lo que hay que hacer es  fijar las tasas en virtud de la capacidad contributiva del pueblo al que se le aplican las tasas".  En el caso del sector rural, "aporta en forma directa a través de la tasa de red vial; indirecta, a través de la descentralización tributaria por vía del impuesto inmobiliario, y aparte por las retenciones agropecuarias".  No considera justo el adecuar la tasa al servicio prestado, "por ejemplo, cómo evaluamos, por ejemplo, la tasa de servicios sanitarios, no tenemos medidores y no sabemos realmente si el costo del agua es superior o inferior a lo que estamos pagando". 
Igualmente, dada la inflación que se registra, "me parece bien y razonable que tal vez el año que viene discutamos  los valores, no basados en los costos sino basados en la equidad y en la capacidad contributiva, en este caso del sector agropecuario, o cualquier otra tasa".    Al margen de presentarse esta necesidad, Ambrune señaló la necesidad de reparar lo viable de, llegado el momento, aplicar un aumento, "momento: ¿aumentaron los sueldos? ¿la gente puede pagar más tasas? Esta es la pregunta que tal vez nos tengamos que hacer el año que viene o cuando corresponda".