Centro
de Prevención de Adicciones
Capitán
Sarmiento
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Desde los CPA se ha comprobado que el
alcohol es el
ingreso a las drogas
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Cecilia
Álvarez, desde el Centro de Prevención de Adicciones (CPA), informó sobre la
actualidad de la institución. La
atención de un promedio de 35 pacientes en consultorios externos no resulta
fácil, “es un poco complicado, somos dos y Gianina está ahora de licencia por
haber sido mamá, y desde el Ministerio
nos piden trabajo en prevención”, señala Álvarez.
La consulta al CPA puede ser directa, “se acercan chicos que han pasado
por un episodio que los ha asustado, a veces ante un consumo excesivo que los
alerta”. La atención también puede ser
indirecta, a través del grupo familiarEsto saldra antes del leer mas Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas
“tenemos familiares de chicos adictos que
todavía no están en tratamiento; muchas veces en una familia hay una persona
adicta pero que no quiere concurrir al CPA, que lo suele ver como un camino a
la salud que por el momento no quiere o no puede tomar”.
En
estos casos, desde el Centro “tratamos de dar la mejor orientación a los
familiares directos que quieren comprometerse con esta problemática para ver de
qué manera salir de la adicción”.
Aun cuando hacia este objetivo “la contención
de la familia es fundamental”, Álvarez advierte que llegar a esta instancia no es
simple, “generalmente en la familia hay una gran negación, es muy doloroso para
los papás aceptar esta problemática; la ayuda debiera ser lo más precoz posible
pero las familias en general se acercan cuando ya el consumo es un problema
serio, tal vez de tres años”. Detectar
el consumo no es simple en el caso de marihuana, “cuando los papás se dan cuenta ya suele
haber una sustancia más comprometedora, como la cocaína”.
En su tarea de prevención, remarca Álvarez, el
CPA cuenta con un aporte de peso, “el
compromiso de la comunidad educativa es enorme, se trabaja muy bien con
las escuelas y con mucha privacidad en esto, lo que es muy importante para los
chicos”.
En general, dado que el silencio es lo que
rodea la situación (“la adicción presenta como
un velo, un silencio, la propia palabra ‘adicción’ alude al no decir”),
se debe estar alerta para la detección temprana del consumo, “la educación y la
prevención van de la mano y hay que actuar rápidamente ante una problemática
que se intuye”.
El inicio, a través del alcohol, “está
comprobado por todos los CPA de la provincia de Buenos Aires que el alcohol es
el ingreso a las drogas; hay que estar alertas y los adultos deben hacer saber
a sus hijos que los límites que ponen es por la salud de ellos”.
La mayor dificultad, señala Álvarez, la
tolerancia social al consumo de alcohol,
“por ahí les pregunto a los chicos por qué toman y en realidad no hay mucha respuesta; ocurre que es social, los adultos avalamos
mucho esta cuestión del alcohol, no le damos la importancia que realmente
tiene; además, los proyectos para los jóvenes son fundamentales, yo digo que la droga se instala ahí
donde no hay nada”.
